<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778</id><updated>2012-01-19T19:39:29.469+01:00</updated><title type='text'>Chascarrillos y Zarandajas</title><subtitle type='html'>No se para que puñetas quiero un Blog. Pero es que la gente del campo me da envidia, porque cuando están hartos, estresados (¿se estresa la gente del campo?), o simplemente tienen un mal día, se pueden ir al barranco más cercano y gritar como un desposeído hasta desahogarse. Como mucho sólo se les quejará el eco.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>31</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-6104519402983695829</id><published>2009-03-19T22:56:00.003+01:00</published><updated>2009-03-19T23:35:10.822+01:00</updated><title type='text'>Somos negros</title><content type='html'>Me llama la atención cuando para entrar en algún que otro país, llega el momento en que la azafata te entrega el formulario de aduana en donde, entre otras cuestiones, preguntan por tu “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Grupo étnico&lt;/span&gt;” con una serie de opciones predeterminadas. Y no en balde, porque tras efectuar diferentes vistazos a las opciones escogidas por otros pasajeros, observo la disparidad de criterios que emplean para su elección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que a pesar del escaso tiempo que me deja mi trabajo, me dedico a indagar con mas o menos fortuna, y siempre con el ímprobo ánimo de ilustrar aquellas dubitativas ánimas que como yo, se hayan quedado algo perplejas ante tamaña cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me considero poco cualificado para poder resumir lo que el sesudo D. Carlos Ramiro Bravo Molina resume en un estudio acerca del vano intento de clasificar a los humanos por etnias, pero me quedo con esta frase: “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;no es apropiado para describir a los grupos humanos ya que refleja una esencialidad&lt;/span&gt; (la de “raza”) &lt;span style="font-style: italic;"&gt;inexistente. Su utilización lleva la confusión y, por tanto, debe ser abandonado y sustituido por el de colectivo, grupo o población humana&lt;/span&gt;”. Así que, desde una perspectiva ética, la pregunta que nos hace el organismo de inmigración está descalificada desde un principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos veinticinco años, los humanos ya no nos clasificamos en razas sino conforme a una referencia algo menos burda, cuya idea estelar viene siendo la “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;identidad&lt;/span&gt;”. En el mercado teórico de las ciencias sociales se advierte una creciente oferta para que todo el mundo adquiera su “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;identidad étnica&lt;/span&gt;”, “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;identidad cultural&lt;/span&gt;”, “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;identidad nacional&lt;/span&gt;”, a veces hecha a la medida de políticos interesados. Filones para la investigación y la obtención de subvenciones. Causas irredentas para la movilización ideológica, política y social de cualesquiera indígenas. Y si no que se lo pregunten al orate fiel seguidor del más orate aún Sabino Arana, el Sr. Arzalluz que farfulló convencido que “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;la raza vasca tiene el RH negativo&lt;/span&gt;” (seguro que antes se habría hecho una análisis de sangre, si no, acto seguido de tal manifestación se hubiera lanzado de cabeza desde el puente de Portugalete). Pero vamos a dar por supuesto que, como esta entrada no va de Política, la pregunta no va en ese sentido, sigo investigando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si acudimos al diccionario de la Real Academia Española dice que etnia es una “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;comunidad humana definida por afinidades raciales, lingüísticas, culturales, etc.&lt;/span&gt;” Me encanta este acabado con un “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;etc&lt;/span&gt;.”, aquí cabe cualquier cosa, excepto lo de afinidad racial, ya hemos dicho al principio que con Hitler murió esta manera de clasificar a la humanidad. Tampoco nos sirve para nuestro propósito la clasificación por afinidades lingüísticas (aunque la lengua sea un órgano sexual que algunos depravados utilicen para hablar). Ni tampoco las culturales, ya que podemos advertir que este tipo de cuestiones nos las piden en el apartado de “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Información Personal&lt;/span&gt;”. Tampoco hay opción para las afinidades religiosas. Mejor pues así no habría que temer a situaciones como que si cupido le diera por ponerme a su disposición una Judía dudar con un -¿debería utilizar un preservativo “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kosher&lt;/span&gt;”?-, o adivinar si cuando un Musulmán se postra culo en pompa, es porque está en su hora de oración, o está pidiendo desesperadamente sexo anal. Mejor, que desahogo librarnos de tan embarazosas cuestiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la antropología, el término “etnia” no fue al principio más que un eufemismo, introducido para sustituir a la palabra “tribu”, que designa las sociedades con una organización política que no ha alcanzado la forma de estado, y cuyos principios organizativos se basan fundamentalmente en el parentesco. Una definición tan vaga sólo cabe para un uso antropológico. Si ésta fuera la intención del departamento de inmigración objeto de este artículo, las opciones deberían ser muchísimo más amplias que las escasas opciones que nos dan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a suponer que aceptamos la última explicación, y que el grupo étnico nos acerca al de “tribu”. En pleno siglo XXI, en un mundo tan global, tendríamos que ser capaces de acotar en el tiempo nuestro linaje a una tribu. ¿Porqué? Muy sencillo. Voy a utilizar como ejemplo “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Proyecto Genográfico&lt;/span&gt;” (The Genographic Project que realizó la National Geographic Society). Consiste en un proyecto de investigación antropológico proyectado a cinco años, destinado a mapear las migraciones humanas a lo largo de su historia. Una de las determinantes conclusiones a las que ha llegado el estudio indica, sin ningún género de duda, que todos los seres humanos descendemos de un mismo antepasado africano que habitó el planeta en pleno centro de África hace 60.000 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, si la pregunta de referencia no la acotamos en el tiempo sobre a que grupo étnico pertenecemos, la respuesta de cualquier usuario varón o hembra, de cualquier parte del globo, es única: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;NEGRO&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero vamos a ser generosos con nosotros mismos, ya que aunque somos todos negros, resulta raro que algunos, al mirarnos en el espejo, nos apreciemos de diferentes tonalidades. Seamos también indulgentes con los agentes de inmigración de turno. Más aún si son son estadounidenses, dado que por regla general los estudios básicos del estadounidense medio son limitados (no sabe mucho más allá de los estados de su país y los nombres de sus presidentes), así que comprenderemos el alcance limitado de las opciones que la pregunta nos realiza. Al fin y al cabo, el propósito final de los es clasificarnos. Y seguro que quedarían un tanto sorprendidos si maracáramos esta respuesta universalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, para simplificar nuestra genealogía tribal, vamos a acordar tácitamente tomar como referencia hasta lo que eran nuestros abuelos, ya que tendremos la capacidad de recordarlos o que nos hayan contado cómo eran ellos. Yo por lo menos no soy capaz de recordar a nuestros supuestos Adán y Eva negritos de hace 60.000 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, con las ideas claras, observemos con atención las posibles respuestas y trataremos de clarificar cuál debería ser la opción escogida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Indígena americano&lt;/span&gt;: Término bastante fácil de comprender y que afortunadamente no nos despliegan todas las posibilidades tribales del continente americano. Podrían haberlo abreviado con un “piel roja” que todo el mundo sabe lo que es, que para eso hemos visto ingentes películas de westerns (no vale confundirse con uno mismo tras el primer día de playa en vacaciones).&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Asiático&lt;/span&gt;: Cuidado que tiene trampa, porque luego no hay ninguna opción para Europeo, Africano, Americano u Oceánico. Así que si, por ejemplo eres un aborigen australiano, lo tienes complicado. Pero como estamos indulgentes, lo simplificamos en un simple “amarillo” (esta opción no es válida para los enfermos de ictericia).&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Negro&lt;/span&gt;: Como el tizón, chim-pón. Ni Afro americano, ni florituras. Pero entonces, ¿porqué en las anteriores no ponían “rojo” y “amarillo”? ah, misterio… &lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Caucásico&lt;/span&gt;: Nuestro diccionario define el término como “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Se dice de la raza blanca o indoeuropea, por suponerla oriunda del Cáucaso&lt;/span&gt;”. Señores, señoras y señoritas, presten gran atención. La mayoría de ustedes deberían escoger esta opción, y si no lo hacen, mal, muy mal.&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Natural de la India&lt;/span&gt;: Ajá, aquí la precisión en su grado máximo, no vaya a ser que si ponen “Indio” nos hagamos un lío con la opción número uno. Los Pakistaníes y otros países vecinos que se chinchen. Aunque quien haya estado por la India en toda su amplitud, habrá visto que “Naturales de la India” los hay en sus versiones rojas, amarillas y negras, pero no habrán querido afinar tanto.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hispano&lt;/span&gt;: Atención aquí también. Esta pregunta tiene trampa. Los originarios colonos anglosajones de la América del norte tenían la fea costumbre de, tras copular con las indígenas, apiolarlas para no dejar rastro de su barbarie. Tan sólo los escasos descendientes enmarcados en la opción 1 se salvaron. Diferentes fueron los originarios colonos ibéricos de la América central y del sur, que no sólo prodigaron la fe y los valores de turno por el vasto nuevo continente, si no también sus insaciables espermatozoides. Y además, se quedaban encantados de la vida con sus muevas amistades, encontrando un desperdicio las feas costumbres de sus homólogos conquistadores de la parte norte. Por tanto, distingan bien si su parentesco está mas relacionado con esta opción o con la número 4 en la que también he requerido de su especial atención.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Del Medio Oriente&lt;/span&gt;: Ni lejano ni cercano, si no que bien justito en el medio. Nada, no se dejen engañar por sutilezas. Aquí lo que preguntan es si eres un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;putomoro&lt;/span&gt;. Punto pelota.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Varias&lt;/span&gt;: Aquí la respuesta es obvia. Si tienes diferentes colores, o diferentes abuelos, o no los conociste ni sabes de que color eran, o sabes que eran de colores diferentes, o una combinación de varias de las opciones anteriores, esta es su opción. Márquela sin dudarlo.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Otras&lt;/span&gt;: Si no es ninguna de las opciones anteriores, es de color verde, en vez de nariz y orejas tiene trompetillas, y su vehículo habitual te permite viajar a varios años luz, esta es la opción que debe escoger.&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;br /&gt;Espero poder haber aclarado las dudas y que este humilde blog les ilumine en su próximo viaje allende nuestras fronteras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-6104519402983695829?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/6104519402983695829/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=6104519402983695829&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6104519402983695829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6104519402983695829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2009/03/me-llama-la-atencion-cuando-para-entrar.html' title='Somos negros'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-1086799140936261215</id><published>2007-12-09T20:31:00.000+01:00</published><updated>2007-12-10T17:02:03.841+01:00</updated><title type='text'>Sit!</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;En la comida dominical de cada domingo (por eso es dominical), me contaba mi madre una peripecia de unas amigas suyas. Éstas, tres viudas septuagenarias, decidieron irse a Nueva York para hacer las compras de Navidad. Son señoras de bien, de esas que se casaron con maridos adinerados que trabajaron mucho durante su vida para poder espicharla pronto y dejar que sus parientas tuvieran la ocasión de patearse la fortuna mediante una divertida y prolongada viudedad. Además es habitual en este tipo de mujeres &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;que&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;, tras un tiempo apenadas por el finado, el cambio de estado civil parezca rejuvenecerles y no dudan en recuperar el tiempo perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eligieron ir a Nueva York por aquello de que el dólar está por los suelos y poder practicar el "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;gifmitú&lt;/span&gt;", término por el cual los agradecidos mercaderes de las tiendas de la quinta avenida identifican a los derrochadores clientes españoles que acuden ansiosos cada ciclo que el dólar está barato. No era esta la primera vez que pisaban tierras americanas, pero si la primera que iban solas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no podía ser menos, las tres señora se alojaron en el Plaza. Una tarde, llegaron al hotel cargadas de bolsas tras su largo periplo por la gran manzana, de tienda en tienda, como el juego de la oca. Llamaron al ascensor, entraron y picaron el indicador de su planta.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/R1xLulwnLCI/AAAAAAAAADU/XCant43dZXo/s1600-h/plaza1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/R1xLulwnLCI/AAAAAAAAADU/XCant43dZXo/s320/plaza1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142068138332335138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt; Cuando las puertas estaban a punto de cerrarse, una mano se interpuso entre las puertas y éstas volvieron a abrirse. Al pronto &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;entró en el ascensor&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt; un enorme gigante negro, calvo, con un brillante aro en su oreja izquierda, unas grandes gafas de sol tan oscuras como él y acompañado de dos Doberman.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Ellas, malacostumbradas, soltaron un tímido "&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;jelou&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;", ignorantes de que en los EEUU la gente jamás se saluda en los ascensores. El enorme gigante negro, sin pronunciar palabra, picó su número de piso y se volvió de espaldas a la tres señoras de cara hacia las puertas del ascensor. La tres señoras, atemorizadas ante la imponente figura, se arrinconaban en la parte trasera, mientras que el enorme gigante negro y su dos canes ocupaban todo el resto del ascensor, ya de por sí bastante grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ascensor comenzó a subir en medio de un silencio sepulcral. De repente, sin mediar aviso, el enorme gigante negro, con su gran vozarrón, gritó:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;¡SIT!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ambos perros, obedientes, se sentaron a ambos lados de su amo. Y así permanecieron hasta llegar al piso del enorme gigante negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los perros salieron primero y el enorme gigante negro, al salir,  ladeó levemente su cabeza el tiempo suficiente para percatarse que las tres septuagenarias, permanecían aún, obedientes y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;temerosas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, sentadas en el suelo del ascensor. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Alguna de ellas contaría después que le pareció advertir una leve sonrisa en la cara del enorme gigante negro. Pero ninguna de ellas, con sus posaderas en el suelo del ascensor en medio de sus compras podía advertirlo con claridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente bajaron a desayunar. Cuando se dirigían al salón del desayuno, el maitre se apresuró hacia ellas para dirigirlas a una mesa especialmente bien dispuesta. En ella se disponían todo tipo de suculentos manjares, desde el más refinado caviar y Champagne, hasta todo tipo de zumos, pasteles y bollos. En medio de la mesa, una tarjeta les saludaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Con mis mejores deseos:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/R1xMd1wnLDI/AAAAAAAAADc/7kbORJZK8J0/s1600-h/Michael_Jordan.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/R1xMd1wnLDI/AAAAAAAAADc/7kbORJZK8J0/s200/Michael_Jordan.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5142068950081154098" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Michael Jordan&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed type="application/x-shockwave-flash" src="http://stat.radioblogclub.com/radio.blog/skins/mini/player.swf" allowscriptaccess="always" bgcolor="#ECECEC" id="radioblog_player_-1" flashvars="id=-1&amp;amp;filepath=http://www.radioblogclub.com/listen?u=vMHZuV3bz9yZvxmYu8WakFmcv02bj5SZsxWdilGZpJmL3d3d/Frank%2520Sinatra%2520-%2520New%2520York%252C%2520New%2520York.mp3.rbs&amp;amp;colors=body:#ECECEC;border:#BBBBBB;button:#999999;player_text:#999999;playlist_text:#999999;" height="23" width="180"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-1086799140936261215?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/1086799140936261215/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=1086799140936261215&amp;isPopup=true' title='36 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/1086799140936261215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/1086799140936261215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/12/sit.html' title='Sit!'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/R1xLulwnLCI/AAAAAAAAADU/XCant43dZXo/s72-c/plaza1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-6940342592794750273</id><published>2007-11-30T16:31:00.002+01:00</published><updated>2007-12-01T10:17:43.391+01:00</updated><title type='text'>Asturias, teléfono querido</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Como buen antisocial que soy, odio las ferias y congresos. Pero el simple hecho de odiarlas no es óbice para tener que tragar con ellas cuando son exigencias del guión. Esta semana tocaba una en Gijón, que viene a ser la feria de las tecnologías de información para las Administraciones Públicas. Intenté por todos los medios evitarla, pero la semana pasada alguien advirtió mi intento de escaqueo y me tuve que apuntar. Convencí a Silvia, una de mis colaboradoras en Barcelona, para que me acompañase. La ventaja de ir a estos eventos con ella, es que además de ser muy eficiente, está como un queso y ambas características me vienen fenomenal para atraer a nuestros comerciales con sus clientes y así mostrarles la conveniencia de que adquieran nuestros productos y servicios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Contacté con la agencia para pedir vuelos y hotel. Aún guardaba una débil esperanza de que a estas alturas ya no quedaran vuelos disponibles. Pero no pudo ser, la agencia me consiguió billetes de ida para el miércoles a las 10 de la mañana y vuelta al día siguiente a las dos de la tarde. Bien mirado la cosa no parecía muy trágica, se trataría de estar poco más de un día. Respecto al hotel, la agencia nos comentó que estaba muy difícil. Gijón estaba en plena ocupación y que se estaban reservando hoteles a 50 kilómetros a la redonda. Eso si que era un hándicap.  Le pedí a Silvia que indagara a ver que podía encontrar, no me fiaba mucho de las capacidades de nuestra agencia. Al cabo de unos minutos Silvia había encontrado un hotel de cuatro estrellas en las afueras de Gijón a tan sólo cinco kilómetros de la Feria de Muestras. Así que hizo una prereserva y facilitó los datos a la agencia para que enviara el bono al hotel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La ventaja de coger un avión a las 10 de la mañana es que no hay que madrugar, pero eso sería válido si viviera en Barcelona. Como no es mi caso, tengo que calcular el cruzar toda la ciudad en plena hora punta. Por tanto, me levanté a las 6:30 de la madrugada para poder ducharme tranquilamente, salir con tiempo, recoger a Silvia, y llegar al aeropuerto con tiempo suficiente para poder tomar un café. Ya se sabe que desde que Iberia mejoró la calidad de vida de las azafatas, no te dan ni los buenos días. A mitad de camino en la autopista hacia Barcelona, busqué el móvil para avisar a Silvia que ya estaba de camino. Pero no pude, anoche lo dejé cargando la batería y olvidé cogerlo. ¿Qué podía hacer? No podía ir en el móvil al congreso, ni tampoco coordinarme con Silvia para recogerla. Maldiciendo tomé la primera salida y di media vuelta hacia mi casa para recoger el puñetero móvil. Perdí unos valiosos 40 minutos. Cuando tomé rumbo de nuevo hacia Barcelona ya eran las 8:15 de la mañana. Avisé a Silvia que llegaba con retraso. Hecho un manojo de nervios, la recogí en Plaza España a las 9:05... veinte minutos antes de la hora prevista para el embarque. Llegamos al aeropuerto a las 9:22. Al entrar en el recinto del parking, un cartel amenazaba siniestramente con un "&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Parking A Completo, Parking C, completo, Parking B, muy lleno&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;." Normal, la carencia de infraestructuras en Barcelona también afectaba habitualmente al aparcamiento del aeropuerto de Barcelona. Sin pensármelo dos veces me dirigí al aparcamiento de minusválidos. Soy de la creencia que España copia mal a los americanos. Ellos, que hacen muchas guerras, tienen un montón de minusválidos y precisan que en los aparcamientos públicos se les destinen muchas plazas. Proporcionalmente en España los minusválidos son muchos menos, gracias a Dios, pero también se les reserva muchas más plazas de las que en realidad se necesitan. Sólo en esta zona del aparcamiento había cien plazas reservadas y tan sólo una decena de coches aparcados con su correspondiente acreditación. Tras aparcar en una de las plazas reservadas, cogí un papel y en mayúsculas escribí "CONVALECIENTE DE CIÁTICA" con la fútil esperanza de enternecer al policía vigilante y que no se me lo llevara la grúa. Cogimos las maletas y nos dirigimos a la zona de embarque. Por si acaso nos estuvieran monitorizando por alguna cámara de videovigilancia, caminé cojeando visible y exageradamente, para guardar una cierta coherencia con el cartelito. Logramos llegar a tiempo. Tan a tiempo que el habitual retraso de Iberia nos permitió tomar un café antes de embarcar. El aeropuerto de Barcelona tiene un montón de fingers para que en las fotos parezca un aeropuerto moderno. Pero como siempre, el embarque lo hicimos a través del autobús de las narices. Total que el vuelo de las diez despegó puntualmente a las 10:35.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Llegamos a Asturias y fuimos a recoger el coche de alquiler. Un Opel Zafira ranchera de color negro que casi parecía un coche mortuorio. Le enganché el Tom-Tom que me había traído y puse la dirección del hotel para dejar las maletas. Llegamos sin problemas, gracias a las indicaciones del navegador. Hicimos el check-in y subimos a las habitaciones para dejar las maletas. Minutos después ya estábamos en el coche rumbo a la Feria de muestras. Pero a mitad de camino le dije a Silvia -No te lo vas a creer, pero me he vuelto a olvidar el móvil en la habitación-, así que media vuelta de nuevo soportando las risotadas de Silvia, a la vez que para mis adentros pensaba "¿Estaré empezando a chochear?"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La jornada en el congreso transcurrió como era de esperar. Un montón de caras conocidas, gente que hace meses o años que no había visto, los que ahora están trabajando en tal o cual organismo y ocupan tal cargo, colegas del sector que han cambiado de empresa y, lo peor de todo, gente que me reconoce y de la que soy del todo incapaz de recordar a quienes les devuelvo el saludo con la mejor de mis sonrisas y como si los conociese de toda la vida. Por eso, entre otras cosas, considero que soy un antisocial. Aparte que de tanto poner cara de sonrisa, temo que al final me de un rictus y me quede la cara de "Joker" como &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jack Nicholson&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Batman&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A las16:30 daba una conferencia uno de nuestros comerciales, Fernando, un tipo muy simpático y guasón con el que me llevo muy bien. Minutos antes me lo encontré muy preocupado por que viniera alguien a su conferencia. Todas las conferencias de la mañana se habían cancelado por falta de asistentes. Es lógico ya que los funcionarios que asisten a estos eventos sólo persiguen proveedores que les inviten a comer, a cenar y correrse una buena farra y no a escuchar aburridas ponencias sobre tecnología. Él llevaba tres días de comidas, cenas y farras y sus ojeras no podían disimular tan frenético ritmo de vida. Para animarle un poco le dije que Silvia y yo asistiríamos para hacer bulto, gesto que acabó por desanimarle del todo. Un minuto antes del comienzo, estábamos en la sala Silvia y yo en la última fila de oyentes junto a un par de compañeros mas y Fernando ocupando el atril del conferenciante. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/R1EZ7VwnLBI/AAAAAAAAADM/uf8Fq42Ahqw/s1600-R/Fernando.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/R1EZ7VwnLBI/AAAAAAAAADM/ulh1_IRF4uI/s320/Fernando.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5138917157050461202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Fernando preparado para dar su&lt;br /&gt;conferencia ante la nutrida audiencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe allowtransparency="true" background-color="transparent"  marginwidth="0" marginheight="0" src="http://www.evoca.com/myrecordings/recBlogForIFrame.jsp?rid=125232&amp;teu=http://www.evoca.com/" frameborder="0" width="100" height="100" scrolling="no"&gt; &lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cuando ya estaba dispuesto a renunciar a dar su conferencia, entró en la sala un asistente de verdad (más tarde nos enteramos que era un alto cargo de Hacienda, que mala espina), por lo que maldiciendo para sus adentros inició su conferencia. La sala de conferencias estaba situada en la segunda planta de uno de los pabellones del recinto ferial. La llamaban la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sala de Cristal&lt;/span&gt;, porque una de las paredes laterales, orientada hacia el oeste, era totalmente de vidrio. Nada mas iniciar la conferencia, el sol comenzó a declinar, de tal manera que entraba dándonos de pleno en la cara a los cinco asistentes que intentábamos seguir la conferencia. A medida que el sol seguía su descenso, cada vez nos cegaba más, por lo que el único entretenimiento que encontré fue jugar a la ratita reflejando el sol a través de la esfera de mi reloj de pulsera en la cara de Fernando. He de admirar que en ningún momento Fernando perdió su compostura e incluso aceleró el ritmo de su presentación para alivio de todos los contertulios medio cegados por el sol. Quedó tan agradecido por nuestro soporte moral que nos invitó a cenar a un restaurante con estrella Michellin que tenía reservado para esa noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A las siete finalizaba el horario ferial. Nos dirigimos al hotel para descansar un poco y prepararnos para la cena. Aproveché para darme una ducha rápida y curiosear por internet acerca del restaurante. El restaurante era "&lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.restaurantelasolana.es/index.html"&gt;La Solana&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;" y, efectivamente, estaba premiado con una estrella Michellin. La prensa destacaba sus especialidades, la copa de berberechos con espuma de un queso del lugar, las texturas de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;oricios &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;y los pescados preparados con técnicas de cocción a baja temperatura. Llamé para que me indicaran como llegar. Me indicaron que como estaba en un lugar un tanto complejo para llegar, lo mejor para el navegador era que nos dieran las coordenadas, así que anoté la latitud y longitud. Llegamos los primeros, así que nos dio tiempo a curiosear un poco. El restaurante es una delicia, situado en una casona rodeado de unos jardines exquisitos. Recomendable para quien tenga la ocasión de viajar por Asturias. Al poco llegó el autobús con los demás comensales. Fernando era el principal anfitrión, al que acompañaban un nutrido grupo de clientes suyos con cara de gran satisfacción por el ágape al que venían dispuestos a disfrutar. El menú ya estaba concertado de antemano y por la mesa desfilaron langostinos, virutas de foié con cebollita caramelizada, crema de tomate con espuma de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Afuega'l pitu&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; (un curioso queso asturiano, sobre todo por su nombre), un delicioso rape al  aroma &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de ajos sobre patatitas a la panadera y un helado de limón sobre cuajada con salsa de caramelo, todo regado con unas 23 botellas de &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.labastida-bastida.org/vino_bodegas_cosecheros.asp?op=4"&gt;Solagüen Gran Reserva&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; que hizo las delicias de 14 comensales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hacia medianoche finalizó la cena, y debíamos dirigirnos hacia &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.buddhagijon.com/"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Buddah&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, una discoteca que nuestra empresa había cerrado para esa noche. Esta es otra de las cosas buenas que tiene trabajar en una empresa grande. Siempre hay presupuesto para cuchipandas y saraos diversos. Nueva ruta en el navegador y camino hacia Gijón. A medio camino, empiezo a palparme los bolsillos, a la vez que me entra un sudor frío. Silvia se me queda mirando y atónita me pregunta -¿Te has vuelto a dejar el móvil?- Sin comentarios, vuelvo a poner las coordenadas del restaurante, a pesar de ir conduciendo y soportando las carcajadas de Silvia, acentuadas por la risa floja que dan las copas de vino engullidas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Logramos aparcar a un par de manzanas de la discoteca. El color corporativo de nuestra empresa es magenta, eso dicen los de marketing. Lo cierto es que a mi me parece un color rosa maricón. Habían decorado la entrada con bandas, banderolas y luces corporativos, por lo que a mi me pareció que más que una fiesta de empresa, se estuviera celebrando una fiesta gay. Por suerte nuestros clientes son muy discretos y con tal de empinar el codo gratis se ahorran cualquier comentario crítico al respecto. La disco estaba rebosar, debía haber más de 600 personas. Para un antisocial como yo eso era como la puntilla final, así que lo único que podía hacer era aguantarme y atizarme todos los vodka con limón que pudiera. A pesar del ruido y el calor infernal, aguantamos hasta que cerraron, allá por las cuatro de la madrugada y tras doce vodkas con limón. Si no bailo ni pego botes, los digiero con dignidad. Por lo que al acabar no tuve problemas en que el navegador nos llevara hasta el hotel. Tras el siempre duro trámite de dar las buenas noches a Silvia caí en la cama y me dormí como un bebé.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El día siguiente fue duro de sobrellevar. No estoy acostumbrado a trasnochar y mucho menos si al día siguiente tengo que volver a estar con la sonrisa de Joker. Por suerte la mañana pasó rápida y a las doce nos encaminamos de vuelta a casa hacia el aeropuerto. Llegamos con el tiempo suficiente de hacer una parada en la tienda de productos asturianos del aeropuerto. En este punto, tanto Silvia como yo no tenemos piedad, así que compramos un nutrido surtido de quesos asturianos, Cabrales, La Peral, Afuega'l pitu con pimentón y varios mas que no conocíamos pero que nos recomendaron las sorprendidas dependientas, varios kits para hacer fabadas, caviar de oricios, tocinos de cielo y probamos también con unos sobaos pasiegos asturianos que nos dijeron eran mas sabrosos que los cántabros. Tal fue el acopio de viandas que las dependientas nos regalaron un libro de quesos y recetas asturianas. A duras penas entre las bolsas de las compras, maletas y regalos recogidos por los stands de los expositores logramos llegar hasta la cafetería de la zona de embarque para tomar un café mientras esperábamos la salida y hacer unas cuantas llamadas de rigor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aeropuerto de Asturias, aunque pequeño, se ha modernizado y dispone de cuatro fingers para el embarque de los pasajeros. No obstante, en un acto de solidaridad con las infraestructuras de Barcelona y a pesar de que todos los fingers estaban vacíos, el embarque del vuelo de Barcelona lo hicimos vía el maldito autobús, no fuera a ser que nos mal acostumbraran. Mientras hacíamos la cola para coger el autobús de las narices, me pareció oír el timbre de mi móvil. Empecé a palparme buscándolo por todos los bolsillos de la americana, los pantalones, la gabardina, la bolsa del ordenador... Silvia se desternillaba de risa hasta saltarle las lágrimas y entre risotadas sacó mi móvil de su bolsillo. Me lo había vuelto a dejar en la cafetería, y me lo guardaba esperando a que estuviéramos en el avión para recordarme si llevaba el móvil encima. Que graciosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Es que no me lo podía creer... Asturias teléfono querido&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-6940342592794750273?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/6940342592794750273/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=6940342592794750273&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6940342592794750273'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6940342592794750273'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/11/asturias-telfono-querido_30.html' title='Asturias, teléfono querido'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/R1EZ7VwnLBI/AAAAAAAAADM/ulh1_IRF4uI/s72-c/Fernando.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-4829200655667424676</id><published>2007-11-07T18:52:00.000+01:00</published><updated>2007-11-19T18:36:12.334+01:00</updated><title type='text'>Libiamo ne' lieti calici</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El día había sido largo y tedioso. Desde el madrugón a las cinco de la mañana para tomar el puente aéreo, y el lento recorrido en taxi hasta la oficina de Madrid atravesando los interminables atascos desde el aeropuerto. Y después, una tras otra , las interminables reuniones de trabajo hasta las ocho de la tarde, interrumpidas por unas breves paradas de café y cigarrillo y un rápido, escueto y reseco sandwich al mediodía para almorzar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tenía media hora para darme una ducha rápida antes de que Laura pasara a recogerme y salir a cenar. Ella es mi brazo derecho en la oficina de Madrid. Tiene 33 años, es de de complexión pequeña pero bien proporcionada, de cabellera negra como el azabache con unos grandes y claros ojos azules, ligeramente saltones, que contrastan con su oscuro cabello. Es vivaz, inteligente y despierta, lo que en su conjunto podría tildar de pizpireta. Llevamos diez años trabajando juntos y mi confianza en ella es plena. Es tenaz, resolutiva y muy trabajadora. A pesar de su pequeño tamaño, tiene un carácter fuerte que no duda en emplear cuando conviene, sobre todo en las situaciones críticas. En el plano personal es muy reservada. A pesar de los diez años que nos conocemos, no se mucho de su vida personal. No tiene pareja, posiblemente porque no ha encontrado a su hombre ideal. Conociéndola, habrá puesto el listón muy alto. Así como en temas de trabajo es sumamente dicharachera, en temas personales se muestra muy reservada, se acoraza como en un búnker y evita tratar de este tipo de temas.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;No había tenido ocasión de hablar con ella en todo el día y teníamos varios temas pendientes que resolver. Usualmente aprovecho mis noches en Madrid para salir a cenar con compañeros de trabajo y miembros del equipo, ocasión que aprovecho para conocer los avances en los proyectos y ponerme al día con los últimos chismorreos locales propios de cualquier multinacional.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta ocasión íbamos a cenar solos. Así que, ¡que demonios! quería algo especial para la ocasión. No quería que fuese otra cena de trabajo como las habituales. Tenía pensado el sitio adecuado para una ocasión como esta.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;A las nueve, puntual como siempre, pasó a recogerme por el hotel. Le indiqué la dirección del restaurante en donde había efectuado la reserva y nos dirigimos a través de la castellana hacia el restaurante. Afortunadamente, el restaurante disponía de aparca coches, ya que aparcar en Madrid es misión imposible. El restaurante estaba ubicada en una antigua mansión, a la que se accedía por un pequeño jardín y a unas escaleras que daban a un pequeño recibidor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RzWxcxwK7rI/AAAAAAAAACQ/2zOMy-iHXIo/s1600-h/LF3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5131202458408382130" style="WIDTH: 137px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 163px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RzWxcxwK7rI/AAAAAAAAACQ/2zOMy-iHXIo/s200/LF3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RzWyABwK7sI/AAAAAAAAACY/bYlmT0pAnpA/s1600-h/LF4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5131203063998770882" style="WIDTH: 123px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 163px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RzWyABwK7sI/AAAAAAAAACY/bYlmT0pAnpA/s200/LF4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Enseguida nos atendieron y nos dirigieron a la mesa reservada. La estancia estaba decorada con gusto, acorde con la arquitectura de la casa. Presidía el comedor un enorme piano de cola situado justo en el centro, y alrededor las mesas iluminadas con velas, daban un ambiente cálido y acogedor. Nuestra mesa estaba en en centro de la sala, al lado del piano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RzWzzBwK7wI/AAAAAAAAAC4/FSmzFTDXQq8/s1600-h/LF2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5131205039683727106" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: pointer; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RzWzzBwK7wI/AAAAAAAAAC4/FSmzFTDXQq8/s200/LF2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La carta la componían unas frases sugere&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:100%;"&gt;ntes para cada plato. Ese tipo de carta que casi es más complejo componerlas que cocinar los suger&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;entes platos que enunciaban. Así que nos dejamos llevar por una sugerente &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;" &gt;Crema de boletus con huevo explosionado&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; y el &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;" &gt;Bacalao ajoarriero con tosta amapola&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. La bebida ya es otro cantar, pues Laura no bebe prácticamente nunca. No obstante siempre le insisto en probar diferentes vinos, con la esperanza de que algún día llegue a a apreciarlos. Para la ocasión pedí una botella &lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;" &gt;Chardonnay &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;bien fría, que sin duda acompañaría estupendamente los platos escogidos.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio la conversación se centró en los temas de trabajo pendientes. La marcha de los proyectos, la situación con los clientes y los temas de personal. Como siempre, Laura traía los deberes hechos. Su informe de situación fue conciso, centrándose en los problemas a resolver y sus posibles opciones. Tras tanto tiempo trabajando juntos, ya nos conocíamos lo suficiente como para saber que es lo que queríamos el uno del otro. Así que, acabado el primer plato, ya habíamos despachado todos los temas pendientes.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar los segundos, el pianista y comenzó a tocar una pieza conocida. Laura se sobresaltó un tanto, no sólo porque estábamos justo al lado del piano, si no porque en lugar de una melodía ambiental, como podría suponerse, el pianista marcaba unos compases con ritmo y fuerza:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;" &gt;¡Chim, pom, pom; Chim, pom, pom,...!&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El camarero, que previamente nos había escanciado el &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Chardonnay &lt;/span&gt;en ambas copas, se quedó mirándonos y, sin previo aviso entonó un:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RzWzERwK7tI/AAAAAAAAACg/G_MFh7Q__qM/s1600-h/LF7.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5131204236524842706" style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 182px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 136px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RzWzERwK7tI/AAAAAAAAACg/G_MFh7Q__qM/s200/LF7.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;Libiaaaaamo, libiamo ne'lieti caaaaalici &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center;font-family:arial;" &gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;che la belleza infioooooora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;E laaaa fugge-&lt;/span&gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;fuggeeeee&lt;/span&gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;vol&lt;br /&gt;oooooooora s'inebrii&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;a voluttà [...]&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;Libiamo, amore fra i calici&lt;br /&gt;più caldi baci avrà.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Al pronto, el resto de camareros, realizando sus labores en el resto de mesas le responden a coro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center;font-family:arial;" &gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;Ah, libiamo;&lt;/span&gt; &lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;br /&gt;amor fra i calici&lt;/span&gt; &lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;br /&gt;Più caldi baci avrà&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;Por las escaleras, descendiéndolas pausadamente, una camarera continúa con:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RzWzYRwK7uI/AAAAAAAAACo/f6GKwJt-HUE/s1600-h/LF5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5131204580122226402" style="FLOAT: right; MARGIN: 0pt 0pt 10px 10px; WIDTH: 184px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 108px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RzWzYRwK7uI/AAAAAAAAACo/f6GKwJt-HUE/s200/LF5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;Tra voi tra voi&lt;br /&gt;saprò dividere &lt;/span&gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;il&lt;br /&gt;tempo mio giocondo; &lt;/span&gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;[...]&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="txt_1" style="FONT-STYLE: italic"&gt;Godiam c'invita un fervido&lt;br /&gt;accento lusighier.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;br /&gt;En un &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;crescendo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; imparable, soprano, mezzo, tenor, bajo y piano, enmudecen a una sala atenta al desarrollo de los acordes de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;La Traviata&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe marginwidth="0" marginheight="0" src="http://www.evoca.com/myrecordings/recBlogForIFrame.jsp?rid=119028&amp;amp;teu=http://www.evoca.com/" frameborder="0" width="100" scrolling="no" height="100" color="transparent"&gt; &lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras los aplausos de rigor, y la vuelta a sus quehaceres por parte de los camareros, me vuelvo hacia Laura. Para romper la perplejidad de su rostro, cojo la copa de vino y mirándola fíjamente le asevero que no hay brindis más famoso que el que Alfredo le dedica a Violeta en el primer acto de La Traviata. Casi como un robot, devuelve el brindis con un suave chisquear de nuestras copas... &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Libiamo ne' lieti calici, bella Laura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía fehacientemente que no era una adicta a la música clásica, por ende tampoco a la ópera. Pero esta era mi sorpresa, y no había hecho más que empezar. Casi no me da tiempo de explicarle que &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;La Traviata&lt;/span&gt; de Verdi es una adaptación de La Dama de las Camelias de Alejandro Dumas; una sinópsis sobre el amor que Alfredo Germont profesaba a la conocida cortesana Violeta Valery y como ella lo rechaza regalándole una Camelia al pobre y decepcionado Alfredo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de la velada se veía interrumpida por el pianista y los camareros deleitándonos con arias, duetos y coros de conocidas óperas de Puccini, Mozart, Bizet, Verdi... Laura, se fue dejando llevar por la música, y en algún momento álgido de una aria, hasta se le humedecieron los ojos. Al igual que los sones de las trompetas derribaron los muros de Jericó, la ópera derribó los muros de Laura. Nuestra conversión versó a temas mas íntimos y personales, sobre gustos y apetencias, sobre deseos y anhelos, esperanzas y desilusiones.&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;br /&gt;La cena duró casi cuatro horas. Los cantante-camareros fueron excepcionales y agradecían los halagos del público con nuevas piezas. La belleza de la música, la calidez de la atmósfera, proporcionó el entorno adecuado. Ahora conozco más y mejor a Laura, también ella a mi. Y seguramente estaremos mas unidos y compenetrados que antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encanta cuando se logran este estado de situaciones. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-4829200655667424676?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/4829200655667424676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=4829200655667424676&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/4829200655667424676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/4829200655667424676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/11/libiamo-ne-lieti-calici.html' title='Libiamo ne&apos; lieti calici'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RzWxcxwK7rI/AAAAAAAAACQ/2zOMy-iHXIo/s72-c/LF3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-5999782983369403836</id><published>2007-10-22T11:01:00.000+02:00</published><updated>2007-10-30T23:01:15.714+01:00</updated><title type='text'>Mi primer conejo</title><content type='html'>Eran la cinco y media de la madrugada. El vetusto reloj despertador de campana tronó desaforadamente, mientras bailoteaba encima de la mesilla de noche haciendo mas difícil aún la tarea de pararlo. Por el pequeño ventanuco de la vieja habitación, asomaban los plateados rayos de la luna, indicando que aún era noche cerrada. Lo normal en un mes de noviembre a esa hora.  Salir del viejo camastro se antojaba misión imposible. Los siete colchones de lana habían cedido al peso del cuerpo durante la noche y formaban una uve blanda y calentita que unida a las cinco mantas de lana creaban una prisión de la que resultaba difícil escapar. A duras penas logré parar el despertador, que seguía brincando al son de sus campanadas y desafiando los escasos límites de la mesilla de noche. El gesto bastó para confirmar el peor pronóstico. Los escasos segundos que saqué la mano para silenciar el despertador confirmaron que la temperatura de la habitación, sobrepasaba escasamente los cero grados.  Sobrecogido, destapé mi cara lo suficiente para asomar la nariz y boca para soplar en dirección al ventanuco y observar como una espesa nube de vaho se cristalizaba en hielo tan pronto tocaba el fino cristal de la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que me hubiese quedado dentro del enorme camastro de no ser por la sabia naturaleza que se aprestó a retorcerme la vegiga desconsoladamente. Así que no me quedó mas remedio que serpentear por las mantas hacia el borde del camastro y deslizar la mano en busca del orinal. Un precioso orinal con un acabado porcelánico blanco rematado por unas bandas azules en sus bordes y asa. En ese viejo caserón, sólo había un lavabo, de reciente factura, y estaba en la planta inferior. A duras penas logré incorporarme, calzarme las zapatillas y liberar la incómoda presión de mi vejiga. A medida que miccionaba, una espesa nube de vapor ascendía desde el enorme y blanco orinal y se fundía con la procedente de la respiración, creando una enorme nube blanca que se extendía lentamente por la vieja habitación. Vertí un poco de agua helada de la jarra en la palangana del viejo lavabo para lavarme manos y cara lo que acabó por despertarme del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me vestí a todo lo deprisa que me fue posible, maldiciendo cada vez que me colocaba una de las heladas prendas. A medida que recuperaba el calor corporal, me miré en el agrietado espejo. La pinta era estupenda. La nueva parka de  Loden verde tirolés, iba a juego con el gorro, también de Loden verde tirolés, del que destacaba una estilizada pluma de faisán, cuyos tonos marrones hacían conjunto con los pantalones de pana gruesa y las enormes chirucas, también nuevas de trinca. Doblé la braga para guardarla en el bolsillo izquierdo de la parka, y reservé el derecho para los guantes. Unos guantes de lana, también verde, con refuerzos de cuero. El guante derecho disponía de una abertura en la parte interior del dedo índice, que permitía sacar el dedo en el momento apropiado y disponer de toda su sensibilidad. Este detalle, a la hora de apretar un gatillo tenía su importancia. y mientras no le dieras uso, podías mantener el dedo calentito dentro del guante. La verdad es que hay gente que piensa en todo, y para estas situaciones es cuando se agradecen estos pequeños detalles tan ingeniosos. Por fin, a mis 16 años, había obtenido el permiso de armas y mi licencia de caza. Y hoy era el día de mi estreno como cazador. La emoción transpiraba por cada poro de mi piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajé las angostas escaleras y entré en la enorme cocina. Alrededor de la mesa estaban sentados los comensales dispuestos a dar buena cuenta del generoso desayuno que doña Felipa se prestaba a preparar. Doña Felipa era una viuda bien entrada la cincuentena. Su pelo blanco, recogido en un apretado moño, contrastaba con su vestimenta completamente negra. Desde hacía varios años en que enviudó, dedicó su enorme caserón para hospedar a los cazadores del coto. Se afanaba en cargar leña a la vetusta cocina de hierro, en donde diferentes cazuelas y sartenes humeaban y expedían un apetitoso aroma. Al poco unas fuentes de alubias con chorizo, callos, huevos fritos con panceta y pan recién horneado humeaban tentadoras en el centro de la mesa. No hizo falta dar el pistoletazo de salida para que los comensales dieran buena cuenta de las viandas. El ágape se cerró con una generosa ración de café y un aguardiente casero que hacía peligroso fumar mientras se bebía. La verdad es que doña Felipa como sabía resucitar a un muerto. A la media hora, no parecía que fueran esas tempranas horas de la madrugada ni que en el exterior estuviéramos a varios grados bajo cero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salimos para cargar los Jeeps, ya comenzaba a clarear. Sobre la espesa neblina, un tenue resplandor anunciaba por donde iba a emerger nuestro astro rey. Unos cuervos sobrevolaron la charca colindante, ocasión para que el guarda exclamara un sonoro "¡&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuando el grajo vuela bajo, es que hace hace un frío del carajo!&lt;/span&gt;". Los perros aullaban nerviosos y alborozados, sabedores del día que se les ponía por delante. Labradores, pointers, beagles bracos y bretones, formaban la variopinta jauría de caza y disputaban el mejor ladrido para recibir unas palmaditas en sus tensos lomos. Cargamos las escopetas, municiones y abrigos en los viejos Jeeps, unos Jeep Willy que habían servido en la guerra de Corea, y que se adaptaban perfectamente al rudo perfil de los Monegros. Oligario, el mulero, cargó la mula con viandas, munición y botas de vino, y tras acordar con el guarda la zona de caza partió lentamente con su mula al destino acordado. Los demás nos repartimos en los Jeeps y nos dirigimos hacia la zona de caza asignada para jornada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que traqueteábamos por los senderos pedregosos, atravesamos las llanuras de campos sembrados de cereales y nos dirigimos hacia el norte al pie de una zona más montañosa. La zona tenía sembrados de trigo y varias charcas, por tanto ideal para que las bandadas de perdices merodearan por sus alrededores. Al llegar a destino, desembarcamos y comenzamos a rellenar las cananas de cartuchos y montar las escopetas. Entretanto, el guarda conversaba con el notario y los mayores para montar el ala de caza y el recorrido a realizar. Durante muchos años, el notario fue el dueño exclusivo del coto. Pero desde hacía poco lo había abierto a nuevos socios para amortiguar los altos costes de mantenimiento. Oportunidad que mi padre y sus amigos aprovecharon. Este fin de semana se había accedido a que cada socio trajera un hijo para estrenarlo en la actividad cinegética. Los novatos montamos nuestras armas, por regla general viejas escopetas que los mayores tenían en desuso. En mi caso una vieja Franchi repetidora de muelles, que tenía cosida la culata por alguna fractura del pasado. No obstante, a mi me parecía la mejor escopeta del mundo. El guarda se nos acercó y nos comentó que los novatos, para aprender a disparar, se nos iban a poner unos topes para limitar un único cartucho en la recámara. De esta manera, disponiendo de un único disparo y por tanto una única oportunidad, nos esforzaríamos en apuntar bien. No comentaré la cara de idiota que se nos puso. En especial la mía, que disponiendo de una repetidora de cinco disparos, me la limitaran a uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El guarda comenzó a organizar al ala, que es la disposición de la línea de cazadores. Él se situó en la cima del montículo, desde el cual podía divisarnos a todos e ir controlando que la línea se mantuviera. A partir de ahí ladera abajo, nos fue situando a los jóvenes novatos y en las laderas inferiores y vaguadas se situaron los mayores. Al toque de su trompetilla, comenzamos a caminar. Bueno, lo de caminar es un decir. A medida que avanzábamos, debíamos pivotar alrededor del guarda que se mantenía en la cima y nos azuzaba para acelerar el paso. En la parte inferior, los mayores caminaban lentamente por las vaguadas alertas a los desempeños de sus perros que recorrían incansables las laderas arriba y abajo olfateando los rastros de sus presas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los jóvenes novatos, debíamos escalar las laderas de las montañas a un ritmo frenético. Estábamos mas atentos a no tropezar al con alguna zanja o pedrusco que otra cosa. Cuando no tener que trepar por los innumerables muretes de piedra, o sortear punzantes zarzales o espesas sabinas. Las subidas se hacían interminables y las bajadas exigían un terrible esfuerzo muscular. Durante la primera hora no hicimos mas que caminar. No vimos ni una perdiz o liebre. A medida que avanzábamos, el terreno se hizo más agreste, las subidas más empinadas y las bajadas más peligrosas. El guarda ya oteaba a los bandos de perdices y nos conducía hacia ellas. Los perros olfateaban sus rastros y se mostraban cada vez mas nerviosos e inquietos. El sol ya había salido y a medida que ascendía también comenzaba a levantarse el cierzo, un viento de poniente muy típico del Aragón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al filo de cumplir la primera hora de marcha, ya estábamos alcanzando la primera bandada de perdices. Ascendíamos por una abrupta ladera y el guarda nos azuzaba para mantener el ritmo y no  perder la línea con los mayores que ya esperaban en las vaguadas inferiores. La canana, repleta de cartuchos, me parecía pesar una tonelada, y mis brazos apenas podían sostener la escopeta. Llegamos jadeando a la cresta, con la respiración entrecortada, los labios partidos por el gélido cierzo y el corazón a punto de estallar. De repente oímos una fuerte aleteo y a la bandada de perdices. Al vernos emprendieron el vuelo y rápidamente enfilaron ladera abajo. Salieron demasiado lejos para que pudiéramos tener opción a disparar. Pero no para lo mayores, quienes, cómodamente apostados en la vaguada, vieron con tiempo suficiente como la bandada emprendía el vuelo en dirección hacia ellos. El guarda alborozado les avisaba innecesariamente hasta que una tronada de disparos rompió el monótono silbido del cierzo. Tras un pim-pam-pum que se nos antojó interminable, oímos como los mayores llamaban a sus canes para recuperar las piezas abatidas. Lo único bueno para los jóvenes novatos es que aprovechamos ese lapso para recuperar el aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La jornada siguió, y nosotros subiendo y bajando laderas escarpadas e interminables para cada vez que asomábamos por las crestas espantar a las bandadas que, una y otra vez, enfilaban sus vuelos hacia las vaguadas en donde les esperaban las escopetas de los mayores. El cierzo subía de intensidad y se clavaba como aguijones en la cara y ojos. El aire frío laceraba nuestros pulmones y congelaba las escasas gotas de sudor que escapaban a nuestros gorros y bragas. Tras cinco horas de martirio, llegamos a la zona donde nos esperaba Oligario con su mula para hacer un receso. Una pequeña ladera bajo un solitario e insólito pino. Los novatos nos estiramos tan pronto llegamos incapaces de sostenernos. Los mayores se dedicaron a dar buena cuenta de la bota de vino, mientras contaban sus piezas abatidas y se las pasaban a Oligario para que las cargase en la mula. Oligario repartió unos bocadillos de cecina ensartados en unos chuscos de pan. Aunque resecos y algo duros, nos supo a gloria. Ninguno de los novatos habíamos tenido la ocasión de pegar ni un sólo tiro. Las piernas y brazos nos temblaban por el esfuerzo realizado mientras pensábamos aterrorizados que aún nos quedaba por hacer el recorrido inverso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vuelta fue aún peor. El cierzo nos venía de espaldas, por lo que las perdices nos oían venir con antelación y anticipaban su vuelo antes de poder tenerlas a tiro. El cierzo soplaba en su apogeo, a unos 60 o 70 Km por hora. Las perdices, resabiadas, empopaban el cierzo en su cola y parecían misiles mas que pájaros. En nuestra desesperación disparábamos, fuera de distancia, aunque sólo fuera para calentar el cañón de la escopeta y así calentar levemente nuestras ateridas y congeladas manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La jornada acabó hacia las cuatro de la tarde. Los mayores hicieron un satisfecho balance de 32 perdices abatidas y tres liebres. Los novatos apenas nos sosteníamos en pie, pusilánimes y decepcionados. No habíamos tenido ni tan siquiera opción. Mirábamos de soslayo a a los mayores maldiciendo nuestra suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oligario intentó levantar nuestro ánimo, y para ello organizó un concurso de "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;tiro a la boina&lt;/span&gt;". Ponía a cada novato enfilando un barranco y lanzaba su boina como si de una perdiz se tratara, ofreciendo un generoso trozo de cecina extra a quien atinara. A quien lo lea le parecerá sencillo, pero que no se engañe. Atinar una boina en pleno vuelo y empujada por el cierzo, es ardua tarea. Los novatos fuero pasando unos tras otro sin éxito. Finalmente llegó mi turno. Me había percatado que de la forma que Oligario lanzaba su boina, de manera que al llegar al zenit de su ascensión, la boina viraba hacia la izquierda por el empuje del cierzo. Así que cuando Oligario la lanzó, encaré mi escopeta siguiendo la trayectoria de la boina, y cuando ésta pareció dejar de ascender, apunté hacia la izquierda y sin pensarlo más apreté el gatillo. La boina hizo un extraño al ser atravesada por los incontables perdigones y cayo al suelo a pocos metros del incrédulo Oligario. Me dio el trozo extra de cecina, mientras trataba de alisar su perforada boina y mascullando un "cómo se lo cuento yo a la parienta"...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada dos semanas volvíamos al coto para repetir la experiencia. A la tercera, me salió un conejo de un matorral. Perseguido por uno de los perros, saltaba y brincaba dando bruscos quiebros tratando de zafarse de su fiero perseguidor. Lo tenía encarado y esperé el momento oportuno en que no tuviera al perro en la trayectoria de tiro. Disparé y una nube de polvillo se levantó alrededor del infortunado gazapo, quien dio un cataléptico salto de metro y medio y se quedó tendido tan largo era. El perro lo enganchó entre sus fauces y se dirigió hacia mi moviendo su rabo enérgicamente en señal de satisfacción. Tras voltearme tres o cuatro veces, posó su presa a mis pies y esperó a que le diera unas cuantas palmaditas en señal de aprobación. El conejo, tieso, tenía su enorme ojo abierto y aunque inerte, me miraba fijamente. Me invadió un terrible pesar. Mis ojos se humedecieron mientras me acordaba de las escenas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tambor &lt;/span&gt;en la película &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bambi&lt;/span&gt;. Me sentí un miserable pensando en que mamá coneja y sus hijitos conejitos esperarían en vano a que papá conejo llegara a cenar a casa. Cuando me agaché a recogerlo, las punzadas de dolor de mis piernas me recordaron lo que me había costado. Así que el atisbo de pena y remordimiento se fue con el cierzo y el conejo a mi zurrón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo aprendí a disparar a las perdices. La técnica de un sólo cartucho en la recámara  para atinar a las perdices de los monegros volando como misiles en pro del cierzo fueron unos maestros impagables. Creo que nunca estuve tan en forma como entonces. Los músculos de mis piernas eran duros como el acero. Cuando años más tarde cambiamos de coto y nos fuimos a otro en Guadalajara, disparaba como los ángeles, siendo capaz de abatir dos o tres perdices de una volada y aguantaba sesiones de caza de 8 o 10 horas sin rechistar, por duro que fuera el terreno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace casi 20 años que ya no cazo. Los cotos se fueron degradando. Se dejó de sembrar trigo y en las vaguadas yermas no criaba la perdiz. La poca que criaba moría con los pesticidas o sus nidadas destrozadas por las máquinas de segar. Llegó un momento que los cotos ya no eran cotos y por más que los cazadores fomentaran el cultivo del trigo, hicieran zonas de repoblación y demás intentos por preservar la perdiz. Entre la despoblación rural, la caza de furtivos, la maquinaria agrícola y los pesticidas acabaron con la fauna de los cotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vez en cuando tengo que ir a Zaragoza. Cuando atravieso los Monegros me acuerdo de doña Felipa y sus guisos, de Oligario y su boina agujereada. Pero sobre todo me acuerdo de esas perdices, resabiadas, volando como misiles empopadas al cierzo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-5999782983369403836?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/5999782983369403836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=5999782983369403836&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/5999782983369403836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/5999782983369403836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/10/mi-primer-conejo.html' title='Mi primer conejo'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-8694670267260293819</id><published>2007-10-01T19:46:00.000+02:00</published><updated>2007-10-01T23:29:19.075+02:00</updated><title type='text'>Astracán</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Como cualquiera, hay días en las que uno se siente bajo. La moral decaída. El ánimo derrotado. Y para acabar de arreglarlo, el domingo toca comida en casa de la suegra.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte tengo un remedio infalible. Después de comer me retiro a algún lugar tranquilo para releer, una vez mas, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;La Venganza de Don Mendo,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; de Pedro Muñoz Seca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He perdido la cuenta de las veces que lo he leído, pero siempre me levanta el ánimo. Adoro la capacidad que tiene el autor de retorcer el género caballeresco y convertir el ripio en &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Astracanada"&gt;Astracán&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de ser lunes, día de la semana que odio desde que comenzaron a llevarme al parvulario, me encuentro mucho mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias Don Pedro. Gracias Don Mendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Astracán&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;Quien esta palabra leyere,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;y en el diccionario se ilustrare,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;a pieles de cordero nato se refiere,&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;y orgulloso así lo mostrare.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Pardiez, que encontronazo,&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;creer tener cazada la piel del oso,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;pavonearse todo hermoso,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;y recibir semejante batacazo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: arial; font-style: italic;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Astracanada"&gt;Astracán&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;, es bueno que se sepa,&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;es también un género literario,&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;cuyo mejor fedatario,&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;es Don Pedro Muñoz Seca.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Género del que Don Pedro,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;obtuvo generosos estipendios,&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;de aquella obra siempre en mi recuerdo,&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;"La venganza de Don Mendo"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="350" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/73exxQzsmhM"&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/73exxQzsmhM" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" height="350" width="425"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-8694670267260293819?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/8694670267260293819/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=8694670267260293819&amp;isPopup=true' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/8694670267260293819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/8694670267260293819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/10/astracn.html' title='Astracán'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-1950024751968300802</id><published>2007-09-19T22:48:00.000+02:00</published><updated>2007-09-21T16:44:36.604+02:00</updated><title type='text'>Lección Magistral</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La desolación invadía cada minuto de mi vida. Tras el robo de la vespino ya no era el mismo. Era como un pájaro enjaulado, un pez en una pecera. No me apetecía salir con mis amigos, ni al cine... en realidad no me apetecía hacer nada. Aproveché la Semana Santa para sacarme el carnet de conducción de motos, aunque sólo fuera para mantener vivo el recuerdo de un tiempo mejor. Tal estado de abatimiento causó mella parental hasta el punto que impulsó a mis padres a comprarme una vespa. El día que fuimos a la tienda  a encargarla estaba tan nervioso que al firmar los papeles, firmé con la la misma rúbrica de mi padre que utilizaba para firmar los falsos partes de enfermedad para el colegio cuando hacía novillos. Gracias a que mi padre era una persona que evitaba en lo posible el escándalo ante extraños, disimuló malamente no haberse dado cuenta, a la par que el empleado de la tienda bizqueaba intentando distinguir ambas firmas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: arial;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RvPTSNJiiDI/AAAAAAAAACA/kEAFH76f-Tw/s1600-h/vespa_75_primavera.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RvPTSNJiiDI/AAAAAAAAACA/kEAFH76f-Tw/s320/vespa_75_primavera.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5112662311716423730" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La moto era el modelo Vespa Primavera de 75cc. Tenía cuatro marchas que se cambiaban con el mango izquierdo a la par que apretabas la palanca de embrague. El día anterior a la entrega de la moto ya matriculada, le comenté la buena nueva a Nacho, uno de mis amigos del colegio. Fui advertido por él que ir en Vespa no era como ir en moto. La Vespa tenía las ruedas pequeñitas y el motor en el lateral trasero. El conjunto hacía de esta máquina un conjunto un tanto inestable del que se precisaba una cierta práctica para su conducción. Nacho se ofreció el día siguiente para darme una lección acelerada de conducción de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Vespa. Para ello planificamos hacer un día completo de novillos y dedicarlo a tan importante cometido. Sin ningún escrúpulo, pues también era un día de instrucción y aprendizaje, lo que aliviaba nuestras conciencias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nacho no tenía Vespa, pero si que tenía un vecino que tenía Vespa. Como el vecino estaba de viaje, la tomó prestada durante ese día, convencido que tan magna causa justificaba no esperar el beneplácito de su propietario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Decidió iniciar la primera lección en un circuito de motocross con el fin de disipar cualquier duda de que la Vespa era una moto diseñada para circular exclusivamente en entorno urbano. Nos acercamos a un circuito que estaba en las afueras de Barcelona. El circuito era una pista de arena con todo tipo de baches, desniveles y obstáculos diseñados para carreras de motos preparadas para este tipo de espectáculos. Rodamos por la pista sorteando los cientos de baches y trampas como pudimos hasta llegar a un obstáculo que a mi me pareció infranqueable. Era como una enorme "U" que bajaba en picado unos 10 metros y volvía a a subir casi como una pared. Al ver mi cara de pasmo, Nacho hinchó su pecho, arqueó una ceja y levantando el índice de su mano derecha exclamó "&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Atravesar este obstáculo requiere pericia y gran valor. Tu crees que en la bajada hay que frenar; todo lo contrario, debes acelerar al máximo para poder remontar la subida. Observa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;" Antes de que pudiera evitarlo, aceleró su vespa al máximo, engranó la primera marcha y se lanzó abismo abajo. La moto, sobrerevolucionada, daba la sensación de que le iba a salir el cilindro disparado por el tubo de escape. Llegó abajo y se encaramó hacia la subida. Los primeros cinco metros de ascensión fueron bien aprovechando la velocidad ganada en el descenso. A partir de ese punto, las revoluciones del motor comenzaron a descender peligrosamente, al igual que la velocidad, momento en el que Nacho decidió ayudarse  con los pies. Cuando parecía que iba a lograrlo, a poco menos de un metro de alcanzar la cima, el motor, exhausto, se caló. Recuerdo aquel momento como una película a cámara lenta. Para evitar ser arrastrado hacia el fondo, Nacho clavó el freno trasero. Craso error. Me  miró fijamente mientras la rueda delantera comenzaba a levantarse y pivotar sobre la trasera. He de reconocer mostró gran valor ya que en ningún momento soltó la moto, mientras persona y máquina rodaban hacia abajo como una enorme rueda. Ahora Nacho arriba y moto abajo, luego moto arriba y Nacho abajo y así sucesivamente... El espectáculo acabó en una enorme polvareda en el fondo del obstáculo. Bajé como pude para comprobar daños. Nacho, completamente empolvado de tierra, no parecía haberse roto demasiado, diversas contusiones y algunos rasguños que sangraban levemente. Varios rotos deslucían su chaqueta de cuero negro y pantalones. Peor parada salió la Vespa de su vecino. La chapa estaba completamente abollada, el retrovisor había desaparecido, las manecillas del embrague y freno delantero estaban retorcidas y el sillín tenía varios desgarros por los cuales asomaba la goma espuma. Tardamos casi una hora en sacar la vespa de ese agujero. Hay que ver lo que pesa un moto cuando hay que moverla a pulso. La lección fue convincente. Desde entonces no albergo ninguna duda del uso exclusivamente urbano de la Vespa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La segunda lección versó sobre el dominio del derrape. Al tener las ruedas pequeñas, era muy habitual que la rueda trasera se bloqueara al aplicar el freno. Lejos de ser un inconveniente, Nacho estaba convencido que era una ventaja: "&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Derrapar es un arte del que no puedes fiarte, pero con su dominio no sólo es divertido si no que le sacas partido a la conducción&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;", dixit. Decidió que el entorno de pruebas sería en la zona alta de Barcelona, unas calles pequeñas y poco transitadas del barrio de Pedrables. Seleccionó una calle estrecha con una bajada pronunciada de unos cincuenta metros. Al final de la misma había una acera de no más de un metro y un enorme muro que protegía el jardín de una regia mansión. La calle torcía a la izquierda bruscamente en un codo de 90 grados. La lección consistía en acelerar al máximo y unos metros antes, clavar el freno trasero para hacer derrapar la rueda trasera, tal que que al llegar al final de calle la moto estuviera encarada hacia la izquierda y así, dando un golpe de gas, tomar el codo de una forma elegante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La teoría era fantástica y a la par antagónica con todos los teoremas de la física conocidos. Pero valía la pena observar empíricamente los resultados. Nacho se lanzó cuesta abajo a toda velocidad. Diez metros antes del final de la calle, clavó el freno. Siguiendo su plan, la rueda bloqueada comenzó a derrapar hacia la derecha, chirriando y expeliendo un humo blanco con hedor a goma quemada. Tal como predijo, comenzó a encarar el codo hacia la izquierda. Cuando casi estaba enfocado hacia la calle, súbitamente la vespa le hizo un latigazo y violentamente volvió a recuperar la dirección inicial, directo hacia el muro del final de la calle. Se encaramó al bordillo de la acera golpeando el cárter de la vespa, lo que encabritó la moto como a un potro salvaje que lanzó a Nacho hacia adelante contra el muro. Su cuerpo permaneció pegado al muro, como quien chafa una mosca de un zapatillazo. Al poco se fue deslizando lentamente por el muro hasta yacer en la acera. Al llegar junto a él, un charco de aceite negruzco proveniente del cárter agujereado de la Vespa invadía la acera, sorteado por unos requeritos de color rojo intenso, provenientes de las aplastadas fosas nasales del bravo piloto. Con el brillo del sol, la combinación roja y negra de la enorme mancha en la acera dibujaba un cuadro abstracto bastante original y atractivo. Su nariz se hinchaba groseramente a ojos vista por efectos del golpe y dos regueros de sangre que emanaban imparables de su inflada napia manchaban su camisa y pantalones. A pesar de su lamentable estado, no perdió su dignidad. Logró  levantarse, arquear su ceja y erguir el índice de su mano derecha para sentenciar "&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Observa la dificultad de derrapar con un asfalto demasiado seco&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;". Gracias a que la Vespa del vecino ya estaba completamente abollada del percance anterior, esta vez sólo inventarié unas largas rascadas de color blanquecino por ambos costados, efecto del asfalto sobre la otrora lustrosa pintura de la moto y el cárter agujereado, sin gota de aceite.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Continuamos nuestro periplo. He de reconocer que la mecánica de antes era mucho mejor que la de ahora, ya que la Vespa del vecino de Nacho, sin gota de aceite, seguía funcionando como si tal cosa. Lejos de tomar una reflexiva pausa, y lacerado por las últimas contusiones, Nacho decidió que la tercera lección versaría sobre los peligros de los raíles de los tranvías. Para practicar fuimos a la avenida del Tibidabo, donde aún hoy en día circula el "&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Tramvía Blau&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;" un servicio de transporte de poco más de un kilómetro que llega hasta el pie del funicular del Tibidabo. Aunque por aquel entonces era el único tranvía en funcionamiento, en Barcelona había multitud de calles que aún conservaban estas trampas para motociclistas. El día comenzaba a estropearse y una ligera lluvia comenzaba a mojar el asfalto. Llegamos hasta el pié de funicular e iniciamos el descenso por la amplia avenida. Por el centro de la calzada el acero de las vías brillaba amenazador. Nacho se adelantó y con esa particular habilidad de circular mirando hacia atrás para poder darme su lección magistral, volvió a arquear su ceja y erguir su dedo índice derecho, signo evidente de que iba dictar sentencia. Pero no pudo. La rueda delantera de su Vespa pisó la vía e inmediatamente patinó haciendo perder el equilibrio al piloto y su montura. Al no poder anticipar el tortazo, por esa manía de estar mirando hacia atrás, no pudo protegerse de la caída. Aunque circulábamos despacio, en la caída la vespa le pilló la mano, dejándole tres dedos a la virulé. El pobrecillo estaba hecho un cristo. La lluvia diluía el polvo y arena del rebozado, fruto del tortazo en el circuito de motocross, marcándole unos churretes marrones por toda la cara. La sangre de la nariz no había parado de brotar y empapaba toda su ropa. Y la caída por el raíl en el asfalto mojado había completado el aspecto dantesco de mi desafortunado amigo. La moto estaba tan magullada que ya no venía de un tortazo mas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Decidí que nos fuéramos a mi casa a curarle las heridas, ya que el tiempo empeoraba y con esta excusa poder dar por finalizada tan instructiva lección. Por suerte la herida fue la mano derecha, pues con la izquierda había que apretar la manilla del embrague de la moto. Así que que duras penas nos encaminamos hacia mi casa. Bajábamos por la Vía Augusta hasta llegar al cruce con la calle Calvet. La amplitud de ambas calles invitaba a tomar una curva amplia a gran velocidad. Aunque no fue una lección anunciada, también aprendí una cosa más. Nacho se lanzó a gran velocidad para girar por la calle Calvet. Inclinó su moto tal y como hacen los pilotos de un gran premio, hasta que la chapa inferior de la Vespa topó con el asfalto, provocando una enorme lluvia de chispas y la pérdida de tracción de la rueda delantera. La Vespa salió despedida rodando como una peonza calle Calvet abajo. Por su parte, Nacho salió por la tangente deslizándose a toda velocidad por el asfalto mojado, hasta acabar empotrado debajo de un coche aparcado en la acera. Aparqué rápidamente mi Vespa y me dirigí al coche de cuyo inferior se ecuchaban las maldiciones del piloto siniestrado. Yo no pude contenerme más y exploté a risotadas. Para acabarlo de remediar, Nacho logró salir de su aprisionamiento  y erquirse. A los churretes de barro, la sangre reseca por toda su vestimenta desgarrada, se añadió a su particular maquillaje toda la negrura grasienta que el bajo de un coche es capaz de acumular. Lo que no fue óbice para que, mirándome fijamente, arqueara una ceja, e irguiera una especie de salchicha en la que se había convertido su dedo índice derecho para sentenciar "&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Habrás deducido que no debes inclinarte demasiado para tomar una curva&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;". O algo parecido, pues por aquel entonces yo estaba revolcándome por el suelo llorando de risa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Logramos llegar a casa para lavar y curar las mútiples heridas, tras lo cual, Nacho se marchó. He de reconocer que aquel día aprendí mucho sobre la conducción en Vespa, y mi gratitud perdura hasta hoy en día. Nunca logré saber que sucedió cuando el vecino volvió de su viaje y bajó al garaje a buscar su Vespa.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-1950024751968300802?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/1950024751968300802/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=1950024751968300802&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/1950024751968300802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/1950024751968300802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/09/leccin-magistral.html' title='Lección Magistral'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RvPTSNJiiDI/AAAAAAAAACA/kEAFH76f-Tw/s72-c/vespa_75_primavera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-4801892264173151088</id><published>2007-09-14T12:41:00.000+02:00</published><updated>2007-09-17T00:43:59.163+02:00</updated><title type='text'>Mi vespino colorada</title><content type='html'>Antes ir en moto era otra cosa. ¡Ahhhh que tiempos aquellos! Con catorce años recién cumplidos me saqué la licencia para ciclomotor, que no requería examen de ningún tipo. Un puro trámite administrativo. Con eso ya se podía circular sin necesidad de conocer las señales de tráfico, seguridad vial, mecánica ni toda la parafernalia que hoy en día convierten en un infierno la obtención del carnet de conducir. Así que aproveché esta estupidez legal para poder disfrutar de mi primer instrumento hacia la independencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logré convencer a mi madre para que me &lt;span style="font-style: italic;"&gt;prestara &lt;/span&gt;un viejo vespino que le tocó en una tómbola muchos años atrás. Aunque era una antigualla, a mi me parecía maravillosa. A mi padre no le hacía mucha gracia, por lo que me dijo que el mantenimiento de la moto corría por mi cuenta sin aumento de la asignación semanal (que poco más que me daba para pagar el autobús, el metro y el cine algún que otro fin de semana).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que maravilla, circular por la Barcelona de entonces, notar el viento en la cara -no existía la obligación de llevar casco-, evitar los atascos serpenteando entre los coches parados y poder aparcar donde te venía en gana. Acorté el trayecto de mi casa al cole de 40 minutos de tedioso autobús y metro a tan sólo 15 minutos. Y además entré a formar parte de los elegidos del cole que disponíamos de nuestra propia moto, lo que entonces era una distinción significativa entre los compañeros de clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ru2rlW1PrEI/AAAAAAAAABQ/g9_xcEbVBvY/s1600-h/vespino.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ru2rlW1PrEI/AAAAAAAAABQ/g9_xcEbVBvY/s400/vespino.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110929810407795778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hiciera frío o calor, sol o lluvia circulaba siempre en mi vespino colorada. Pero la pobre motocicleta estaba un tanto tronada, y la pobrecilla de vez en cuando me gastaba alguna que otra perrería. En un trayecto, perdí la tapa de la cajita de herramientas. Lo peor del caso es que dentro de la cajita tenía los papeles de la moto y del seguro que, naturalmente, desaparecieron. Como me temía que si se lo decía a mis padres me me prohibirían circular -es que hay que ver lo exigentes que son algunos padres- callé como un muerto. Al no decirlo, tampoco podía volver a solicitar los papeles, pues yo no era el titular. Así que imbuído en este estúpido círculo vicioso, opté por por lo más sensato que uno a los catorce años puede ser; es decir, no hacer nada y seguir circulando la mar de contento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de un tiempo, cogí uno e los tantos baches que hicieron famoso al otrora alcalde de Barcelona, costumbre que han ido heredando los siguientes, de tal guisa que el faro salió disparado haciéndose añicos. Haciendo acopio de mis dotes mecánicas, y a la vista del coste de un faro nuevo, opté por atar con una cuerda una linterna. Una de esas cuadradas que funcionada con una pila grandota también cuadrada. Ahora ya no se ven, ni las pilas ni las linternas de este tipo. El resultado era aceptable, teniendo en cuenta que Barcelona nunca estaba a oscuras del todo -los apagones de Barcelona es un invento que vino mucho después-. Estéticamente era bastante repulsivo, no porque el agujero que dejaba la ausencia del faro en el manillar era horrendo, si no porque la linterna era de un color verde pistacho que se daba de patadas con el rojo de la vespino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ru2r7m1PrGI/AAAAAAAAABg/IwhxXaXhZjw/s1600-h/linterna.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ru2r7m1PrGI/AAAAAAAAABg/IwhxXaXhZjw/s200/linterna.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110930192659885154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El siguiente percance, fue una cuestión de falta de presupuesto para un correcto mantenimiento. Como suele pasar con las cosas que se gastan, un día se me gastaron las pastillas de freno. Gran dilema. A mi padre ni se me ocurría pedirle un préstamo para el mecánico, cosa que estaba esperando para extorsionarme y clausurarme la vespino. Pero el ingenio siempre se agudiza en las situaciones más críticas. La solución empleada fue la de calzar mis chirucas. Para los que no fueron jóvenes en los 70, les aclararé que las &lt;a href="http://mireias32.blogspot.com/2006/12/las-chirucas.html"&gt;chirucas&lt;/a&gt; era el calzado agro-cinegético por autonomasia de la época. Eran unas botas de lona marrón que llegaban a la altura de los tobillos y que tenían una suela de goma muy gorda. Así que mis chirucas se convirtieron en el freno auxiliar de mi vespino. Era un engorro tener que ir todo el día con esas horrendas botas, sobre todo en verano. Pero eso era mejor que estamparme en cualquier semáforo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ru2sKW1PrHI/AAAAAAAAABo/JlqYFNf8QSY/s1600-h/chiruca.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ru2sKW1PrHI/AAAAAAAAABo/JlqYFNf8QSY/s200/chiruca.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110930446062955634" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No he encontrado fotos de las auténticas&lt;br /&gt;chirucas de los 70. La de la foto no es un&lt;br /&gt;simple freno, ¡es como tener ABS y EPS!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Mi fashion-kit motero, era pintoresco, sobre todo en invierno. En la cabeza me ponía un gorrito de lana con pom-pom  que utilizaba para esquiar -siempre me han gustado los pom-pones, que se le va a hacer-. En las manos unos guantes de cuero marrones que me regalaron unos reyes. El cuerpo lo protegía con un abrigo &lt;a href="http://www.elmundo.es/especiales/2007/06/espana/30aniversario_democracia/sociedad77/10_moda.html"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;loden&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;de color verde botella que me llegaba hasta los tobillos. Y mis frenos-chiruca completaban el kit. Todo ello unido a la vespino colorada, sin faro, con una linterna verde colgando de una cuerda, sin frenos, ni papeles, ni matrícula, hacían un cuadro que cuando me acuerdo me troncho de mi mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ru2sz21PrII/AAAAAAAAABw/CROqALQH0Ro/s1600-h/gorrito.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ru2sz21PrII/AAAAAAAAABw/CROqALQH0Ro/s200/gorrito.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110931159027526786" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sólo un día tuve un pequeño percance con la autoridad. Un mediodía, algunos compañeros decidimos no comer  en el colegio, e ir a tomar unas bravas al b&lt;a href="http://maps.google.es/maps?svnum=10&amp;amp;um=1&amp;amp;hl=es&amp;amp;ndsp=18&amp;amp;oe=UTF-8&amp;amp;ie=UTF-8&amp;amp;q=bar+tomas&amp;amp;near=Barcelona&amp;amp;fb=1&amp;amp;view=text&amp;amp;latlng=41397580,2123145,17199696874124714619"&gt;ar Tomás&lt;/a&gt; de Sarriá -la mejores bravas de Barcelona, vive Dios!-. Como no todos tenían moto, uno de mis compañeros se subió de paquete en mi vespino, cosa no permitida ni aún hoy en día. Bajábamos por la calle Anglí, cuando una patrulla de la guardia urbana se nos cruzó y nos dio el alto. Eran un par de agentes. El más joven se acercó y comenzó a pedir documentación, papeles, etc. Fue la primera vez que me paró la policía. Yo estaba ruborizado y asustado. Comencé a explicarle la mala suerte que tuve al perder la tapa de la cajita, donde estaba la matrícula y los papeles. Al agente mis argumentos parecían importarle un rábano -estaba bien entrenado- y se limitaba a amenazarme con clausurarme la moto ahí mismo y llevarla al depósito. El otro agente, un veterano cincuentón, callaba y daba vueltas alrededor de la vespino con sumo interés, a la vez que rascaba la barbilla pensativo. Tras varias vueltas, y una bronca monumental del otro agente, se postró frente a mi con la mirada alternándola entre el agujero del faro y la linterna cuadrada pistacho colgada, sin mediar palabra. Yo debía tener una cara de pena peor que la del Gato con botas de Schrek, porque finalmente el agente veterano le dijoa su compañero: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"pero mira, si ni siquiera tiene para un faro. Anda déjales ir ¡Y que tu amigo no se vuelva a montar hasta que no os veamos"&lt;/span&gt; -instrucción que seguimos al pie de la letra-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ru2xCm1PrJI/AAAAAAAAAB4/8xeMOUc2Gec/s1600-h/gatoconbotas.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 130px; height: 115px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ru2xCm1PrJI/AAAAAAAAAB4/8xeMOUc2Gec/s200/gatoconbotas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110935810477108370" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Disfruté de la vespino un par de años. Hasta que un día me la robaron. En la farola donde solía encadenar la vespino, sólo encontré la cadena cortada por un cortafríos...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-4801892264173151088?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/4801892264173151088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=4801892264173151088&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/4801892264173151088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/4801892264173151088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/09/mi-vespino-colorada.html' title='Mi vespino colorada'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ru2rlW1PrEI/AAAAAAAAABQ/g9_xcEbVBvY/s72-c/vespino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-7563571438179275794</id><published>2007-09-11T19:58:00.000+02:00</published><updated>2007-09-11T23:50:52.159+02:00</updated><title type='text'>Viva Sant Jordi</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Las fiestas son geniales, ya que no hay que ir a trabajar. Si además, cae en martes y puedes coger un puente, el día de fiesta se transforma en cuatro días, que dan bastante de si. Pero como casi todo el mundo suele hacer fiesta los días de fiesta y puente cuando cae en martes, se va el plan abajo, ya que todos aprovechan para hacer el mismo viaje e ir a los mismos sitios que has pensado. Por lo que lo más sensato es quedarse en casa y jugar al golf.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta paradójico que Cataluña, que tiene una de las fiestas más hermosas del mundo, el 23 de abril, el día de Sant Jordi (San Jorge), el día en que se regalan rosas y libros, no haya sido escogido como la fiesta por autonomasia de Cataluña. Vamos, que ni tan siquiera es un día festivo. En su lugar escogen el día de una batalla por la sucesión monárquica del reino de España. Resulta  estremecedor ver la de tonterías que se llegan a escuchar acerca de esta efeméride. Ya que es día 11, ahí van 11 puntos sobre los hechos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1- Al morir el último de los Habsburgos, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_II_de_Espa%C3%B1a"&gt;Carlos II &lt;span style="font-style: italic;"&gt;el Hechizado&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, una piltrafa de rey y de persona, se inicia en 1700 la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Sucesi%C3%B3n_espa%C3%B1ola"&gt;Guerra de Sucesión Española&lt;/a&gt;. Dicen las crónicas que al morir, con tan sólo 38 años, al rey sólo le quedaba un testículo y negro como el carbón. Así se explica que no tuviera descendencia. Antes de espichar nombró sucesor a Felipe de Borbón, Duque de Anjou, segundo vástago del rey francés Luis XIV, con la vana esperanza de conservar íntegro el imperio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2- El emperador de Austria, Leopoldo I, y el rey de Francia, Luis XIV, estaban casados con Infantas de España y pretendieron sus derechos sucesorios. Fue el momento ideal para desmembrar el imperio español, para lo cual trajinan el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Primer_Tratado_de_Partici%C3%B3n"&gt;Primer Tratado de Partición&lt;/a&gt;, pactando como sucesor y por ello, Príncipe de Asturias  y de los restos del Imperio a José Fernando de Baviera, ante la cierta expectativa de que Carlos II y su huevo moreno no dejará descendencia.&lt;br /&gt;Cosas de la historia que cuando todo parecía atado y bien atado, José Fernando de Baviera tuvo la tonta ocurrencia de morirse antes que Carlos II, echando al traste los malévolos planes de las otras potencias europeas. Así que deprisa y corriendo pactan el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Segundo_Tratado_de_Partici%C3%B3n&amp;action=edit"&gt;Segundo Tratado de Partición&lt;/a&gt;. En él Leopoldo opta por imponer como sucesor al trono al Archiduque Carlos, con el beneplácito del resto de potencias menos los gabachos. Luis XIV es más rápido y logra que Felipe se proclame rey: Felipe V.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3- Europa, a excepción de Leopoldo I, reconoce a Felipe V como legítimo rey de España bajo la promesa de que los reinos de España y Francia se mantendrán separados. Leopoldo I desentierra el hacha de guerra y se da cuenta que le sale más rentable recuperar los territorios europeos españoles a mamporros. Así se inicia una guerra en toda europa, como sólo los europeos la saben hacer, que durará hasta 1713.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4- En España no quieren quedarse al margen. Así que la mayoría de territorios de la Corona de Aragón, pacta un mantenimiento de los derechos oligárquicos de la jerarquía dominante con los austracistas, y proclaman su apoyo al candidato de Leopoldo I, el Archiduque Carlos. Se suceden los mamporros, esta vez en la península, y el archiduque llega a Madrid el 29 de junio de 1706 donde es proclamado rey: &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_VI_del_Sacro_Imperio_Romano_Germ%C3%A1nico"&gt;Carlos VI &lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;del Sacro Imperio Romano Germánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5- Pero lo que son las cosas, que Castellanos y Extremeños encuentran mas simpático al gabacho y forman ejércitos voluntarios que complican las cosas a Carlos VI. Se suceden un sinfín de tortazos en toda europa, hasta que se cansan y las coronas europeas comienzan a zanjar sus diferencias una vez tomadas las posesiones españolas en europa y deciden que las tortas se limiten únicamente a la península ibérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6- Por suerte las guerras cuestan mucho dinero y tantos años pagando las soldadas agota a cualquiera, Así que al final ganan los partidarios del gabacho a cambio que los reyes de Francia y España renuncien a sus derechos respectivos sobre los otros reinos. El fin de las hostilidades se cierra con la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Utrecht"&gt;Paz de Utrecht&lt;/a&gt; el 11 de abril de 1713, por la cual España se queda sólo con los territorios peninsulares y de ultramar. Y un rey gabacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7- Los territorios de la Corona de Aragón partidarios de Carlos VI se quedan sin apoyo europeo. Lo matizo así &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ex profeso&lt;/span&gt; ya que algunos territorios catalanes como el &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Valle de Arán, Vic y Cervera, o aragoneses como Tarazona y Jaca se mantuvieron fieles a la causa de Felipe V. Así las cosas, manda un ejército para someter los territorios insurrectos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;8- Cataluña se gobernada con tres instituciones: El &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial; color: rgb(0, 0, 0);" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Consejo_de_Ciento" title="Consejo de Ciento"&gt;Consejo de Ciento&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; que regía la ciudad de Barcelona, la &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Generalidad_de_Catalu%C3%B1a" title="Generalidad de Cataluña"&gt;Diputación General o Generalidad&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, de atribuciones tributarias principalmente, y la &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: arial;"&gt;Junta de Brazos&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, formada por componentes de los tres estamentos clásicos y un carácter mas popular. Por aquellas fechas, Rafael de Casanova era el Conseller en Cap de la Diputación General. La Junta de Brazos optó por mantener una defensa a ultranza de la plaza de Barcelona, y para ello movilizó a la milicia ciudadana, de la que Casanova era su Coronel jefe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9- Tras unos infructuosos intentos de negociación y varios meses de asedio de la ciudad de Barcelona, el 11 de septiembre de 1714 se ordena el bombardeo y toma de la ciudad. Cuenta la leyenda que Rafael de Casanova murió heróicamente en plena batalla, ondeando la enseña de Santa Eulalia (que se utlizaba únicamente en situaciones de extremo peligro). &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10- Lo cierto es que Rafael de Casanova era un españolista a ultranza. Nunca hizo causa alguna de Cataluña. Hijo de acaudalada familia, se licenció en derecho y ocupó diversos cargos políticos reservados a la oligarquía predominante. El 11 de septiembre fue herido en el muslo. Sus seguidores hicieron correr el bulo de su muerte para poder evacuarlo de Barcelona y, tras unas primeras curas en el colegio de la Merced, poder trasladarlo a la finca de su hijo en Sant Boi del Llobregat. En 1719 obtuvo el perdón de Felipe V, una pensión vitalicia y continuó ejerciendo la abogacía en Barcelona hasta que murió en 1743 a los 87 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11- Felipe V abole los fueros de la Corona de Aragón y sus instituciones, tal como estaba previsto en los acuerdos de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Utrecht"&gt;Utrecht y Rastadt&lt;/a&gt;. Mediante los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Decretos_de_Nueva_Planta"&gt;Decretos de nueva Planta&lt;/a&gt; unifica el régimen político en el reino, conservando sólo los fueros de Navarra, las Provincias Vascongadas y Valle de Arán en premio a la lealtad durante la Guerra de Sucesión. Esta nueva situación jurídica abre los territorios de ultramar a los territorios de la Corona de Aragón, hasta ahora vetados para el disfrute de Catellanos, y por ende comienza una etapa de expansión económica en Cataluña que se verá su culminación en los siglos XIX Y XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignoro la razón por la que unos intelectuales (?) deciden erigir en héroe mártir a Casanova, como defensor de la patria catalana. Es una perversión histórica de marca mayor. Peor aún que razón impulsó a unos políticuchos a decidir que la fiesta de Cataluña sea el 11 de septiembre, en lugar del 23 de abril. Sea la razón que sea, Casanova debe estar retorciéndose de risa en su tumba admirando como un bachiller andaluz le sucede al frente de la Diputación General...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-7563571438179275794?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/7563571438179275794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=7563571438179275794&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/7563571438179275794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/7563571438179275794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/09/viva-sant-jordi.html' title='Viva Sant Jordi'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-925674056034341332</id><published>2007-08-30T19:54:00.000+02:00</published><updated>2007-09-03T21:09:26.789+02:00</updated><title type='text'>Bocataculo de playa</title><content type='html'>Odio la playa. Nunca me ha gustado porque está llena de gente y de arena. La gente no me gusta porque soy un ser antisocial ni la arena porque se te mete por todos lados y resulta molesta, aunque no tanto como la gente. Por este motivo, he pasado las vacaciones de los últimos doce años en Menorca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecería estúpido por mi parte ya que Menorca está llena de playas, maldición que tienen la mayoría de las islas. Pero lo cierto es que tengo la fortuna de estar en una finca rural justo en medio de la isla, rodeado de... nadie! La casa está situada en medio de unas colinas a la que se accede por un camino de tierra hasta llegar a un pequeño valle orientado al sur. Reina la paz y la tranquilidad, en la que la tarea mas ardua a realizar es la &lt;a href="http://luigitrue.blogspot.com/2007/08/falangopodometra.html"&gt;Falangopodometría&lt;/a&gt;. Otrora era una finca rural que vivía de la siembra de cereales y el cuidado de rebaños de vacas que vendía la leche a los de los quesitos del Caserío. En la actualidad casi no se siembra y ya no tienen los rebaños de vacas, gracias a lo cual ha disminuido drásticamente la afluencia de mosquitos y ratones. Quedan algunas parcelas de trigo para que las perdices críen y una zona de huerto donde se cultivan tomates, sandías y melones que recolectamos diariamente para el consumo propio. También se crían unos genuinos burros, orejudos y espabilados que cuando se juntan son de lo más parecido a un Consejo de Ministros. Especialmente hay uno que guarda un parecido asombroso  con nuestro ministro de exteriores, no por su físico (él tiene una magnífica estampa, el burro, claro), sino porque cosa que hace, cosa que la caga. Ya me estoy enrollando con lo que no venía cuento, el tema versaba sobre la playa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún que otro día me toca ir a la playa. Por aquello de que en vacaciones hay que estar en familia, aunque sea un rato. Como cada año, he ido un par de días a la playa. Solemos escoger calas poco transitadas por el turismo inglés, en función de los vientos dominantes del día. Si sopla norte, vamos a las playas del sur. Si sopla sur, pues a las del norte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me toca ir a la playa, me toca hacer de auténtico típico turistón peninsular, gorrito, gafas de sol, albarcas... kit al completo, vamos. Solemos quedar con todo el familión, cargados de sombrillas, toallas, neveras, cestas con los bocatas y tupperwares con ensalada de tomates y sandía cortada. Patético y a la par inevitable. Aquel día soplaba norte, así que fuimos a la playa de San Adeodato, justo al sur de Es Mitjorn Gran. Tiene un chiringuito de toda la vida, "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Es Bruc&lt;/span&gt;", que es unos de los pocos sitios en los que aún puedes comer o cenar por un precio razonable. La playa de San Adeodato es de arena blanca, al pie de la urbanización de Santo Tomás compuesta por un conjunto chalets ajardinados con gusto. A la izquierda se extiende la playa de Santo Tomás, a la que suelen acudir los huéspedes de un par de hotelitos, y a la derecha se extiende la playa de Binigaus, una playa virgen y nudista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acampamos en el sentido literal del término, como tantos otros grupos familiares, cerca de la orilla para poder controlar bien a los pequeños. Lo cierto es que estamos bien coordinados y en un santiamén clavamos las sombrillas en paralelo, situamos las neveras al resguardo del sol y extendemos las toallas alrededor. En San Adeodato abundan el turismo nacional y los grupos familiares como el nuestro, ya que es una playa muy apta para tienen niños pequeños: Arena fina, el mar cubre muy lentamente, y el chiringuito a unos pocos metros para atender esfínteres revoltosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al rato se hizo la hora de comer, así que nos aprestamos a abrir bolsas de bocadillos y bebidas. Menú del día: Bocata de lomo rebozado, ensalada de tomates aliñados y Sandía del huerto. Desenvolví con cuidado el papel de aluminio del bocadillo mientras, sentado en la arena, contemplaba el azul turquesa del mar. Me aprestaba a hincar el diente cuando repentinamente, un hombre  de unos 50 años, calvo y completamente desnudo se interpuso de espaldas a mi cortándome en seco mi idílica vista al mediterráneo. Para acabar de redondearlo, el hombre tiene la ocurrencia de lavarse las manos en el mar, inclinando su torso 90 grados al frente, acto que provocó que su blanquecino y fláccido culo se abriera para mostrar un esperpéntico ano peludo con tarzanetes incluidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estaba yo sentado a la orilla del mar, con mi gorrito, mis gafas de sol, mi bocata a escasos centímetros de una boca abierta e inmóvil, y un culo espatarrado a unos escasos dos metros. El esperpento subió de tono al llegar la parienta; una mujer obesa, bajita, rechoncha, con unos senos fláccidos en forma de uve invertida cuyos pezones señalaban groseramente a los dedos gordos de sus pies, una colección incontable de michelines que desmerecían a la conocida mascota del fabricante de neumáticos y un vientre lánguido de tal guisa que el ombligo quedaba a la altura mas baja de su pelvis, afortunadamente. En un instante se colocó al lado de su hombre y miméticamente se dispuso a lavarse las manos en la misma posición que su pareja. Hecho tan singular permitía comprobar sin grandes cálculos que los glúteos de ella eran, cuanto menos, diez veces mayores que las de él. Agradecí enormemente que tanta masa de carne impidiera, a diferencia de su pareja, mostrar detalles se su esfínter o cosas aún peores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer volvió a su toalla, unos cuantos metros detrás nuestro. El hombre permaneció en la orilla unos instantes y comenzó a pasear a izquierda y derecha por la orilla, cambiando su dirección cada 20 metros. Parecía buscar algo en la orilla mientras caminaba, tratando con la cadencia de su paso, bambolear a un minúsculo pene apoyado tímidamente en unas pelotillas de color sonrosado. Finalmente logré reaccionar a tan grotesca visión y opté por guardar el bocadillo para una mejor ocasión a la par que me tumbé en la toalla, asqueado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero mis primas, que son de Madrid y por tanto muy chulas ellas y que también habían sido agredidas visualmente, optaron por pasar a la ofensiva. Cada vez que el hombre pasaba por delante de ellas, le lanzaban una risitas de burla, hasta que una de ellas exclamó en voz suficientemente alta para ser oída un "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡yo también estaría preocupado buscado el trozo de pilila que se me ha caído!&lt;/span&gt;",  acompañado de un coro de risotadas, no sólo de nuestro grupo, si no también del resto de bañistas alrededor nuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin el hombre pareció percatarse del ridículo, recogió a su parienta y abandonaron la playa. Tal vez me hay vuelto un carca. Me gustan las mujeres desnudas si tienen un cuerpo medianamente bonito. No me gustan los desnudos integrales masculinos, no porque sea homófobo, si no porque no veo la estética de la pilila y las pelotitas por ningún lado. Tal vez sería mas condescendiente en el caso de los especímenes de esa tribu del sur de África que retrababa con fervor una famosa fotógrafa alemana, lo cuales tenían un pene que, en estado flácido, les llegaba a la altura de las rodillas. Si alguien así se paseara como este hombre, creo que le haríamos la ola entre vítores y aplausos. Quienes no estamos dotados de tamañas virtudes, tenemos sitios indicados para poder practicar el nudismo sin ningún tipo de problema. O, por ejemplo, nos ataviamos con una bonita &lt;a href="http://luigitrue.blogspot.com/2007/06/ensanchar-el-baador.html"&gt;falda escocesa&lt;/a&gt;, que en mi caso es como más guapo y elegante estoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor de todo es que, aún hoy en día,  no soy capaz de comerme un bocadillo de lomo rebozado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-925674056034341332?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/925674056034341332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=925674056034341332&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/925674056034341332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/925674056034341332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/08/bocataculo-de-playa.html' title='Bocataculo de playa'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-6891365311131213489</id><published>2007-08-22T10:34:00.000+02:00</published><updated>2007-08-22T11:51:41.832+02:00</updated><title type='text'>Falangopodometría</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cualquier persona con cierta inquietud se plantea aprovechar las vacaciones para descubrir alguna nueva actividad. Como no quiero ser menos que otros, tras profunda reflexión y largas meditaciones, he descubierto la Falangopodometría. Toda una ciencia.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para poder practicarla con éxito, la persona debe realizar una preparación previa, no exenta de cierta laboriosidad, determinadas dotes y un entorno adecuado para desarrollar el proceso completo. Vamos , como el Karma, que no es una actividad baladí, si no que requiere toda una preparación física y espirtual del individuo.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicha preparación comienza por la mañana. Hay que levantarse hacia las 10:30 de la madrugada e ipso facto ir a tomar el desayuno. Pitillito tras el café con leche y  el individuo debe dirigirse a la lonja del pueblecito de pescadores para adquirir una buena pieza de sepia sucia y un par de calamares de tamaño medio, ambos limpios y troceados; unas piezas de pescado pescado de roca y marisco para hacer caldo, un puñado de pichinas y mejillones y una docena de gambas rojas del lugar. Depués debe dirigirse a la tocinería para adquirir un kilo de costilla de cerdo troceada. Y en el colmado, un kilo de cebollitas, unos ajos, aceite de oliva, y un kilo de arroz.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tras esta primera etapa, se admite un pequeño receso en el bar de la plaza del pueblecito para tomar unas cañitas y leer el periódico local para alertarse de en que pueblo toca la fiesta mayor y así poder evitarla a toda costa.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar de tan ajetreada mañana, puede darse un chapuzón en la piscina, no sin antes encender la leña de la barbacoa y poner a hervir el agua para hacer el caldo de pescado.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;El chapuzón debe durar lo suficiente para que el fuego de la barbacoa esté en su apogeo y el caldo de pescado hirviendo. Vestirse con una ropa cómoda y, paella en mano, dirigirse a la barbacoa. Controlar que el fuego esté en su justa medida (vivo pero no demasiado fuerte), y por este orden realizar las siguientes tareas:&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Poner medio litro de aceite&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;en la paella&lt;br /&gt;- Echar tres o cuatro ajos machacados y sin pelar. Cuando empiecen a dorarse, retirarlos.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;- Salar y ofreir las gambas ligeramente (deben quedar un pelo crudas, se trata de dar sabor al aceite, las gambas acabarán de cocerse posteriormente.)&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;- En media paella freir la costilla de cerdo previamente salpimentada. En la otra media la sepia y el calamar. La costilla debe estar muy hecha y bien doradita. La sepia y el calamar deben retirarse rápido, si no quedan duros.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;- Tras retirar la costillita, echar en la paella la cebolla bien picada. Es importante que, a partir de este momento, el fuego sea débil para poder ir pochando la cebollita lentamente. Cuando adquiera un color tostado, echar un generoso vaso de brandy y quemar. Cuando acabe de quemarse el alcohol del brandy repetir de nuevo la operación. Para entonces la cebollita deberá adquirir un color marrón muy oscuro, casi negruzco.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;- Incorporar a la paella, la costilla, la sepia y el calamar, y el arroz. Revolver y mezclar bien.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;- Echar el caldo de pescado. Avivar el fuego para que hierva bien.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;- A los 15 minutos de cocción, incorporar las pichinas, los mejillones y las gambas, con cierta gracia para que la apariencia tenga cierto estilo.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;- Tras 5 minutos más de cocción, retirar la paella del fuego y cubrir mientras reposa unos minutos más.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;- Ingerir acompañado de un buen vino.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;- Cafetito pitillín y eructito final.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora es el momento más delicado. El individuo debe estar totalmente en alerta para detectar la ocasión. En cuanto la conversación comienza a decaer, escurrir el bulto procurando no ser advertido.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tumbarse en la hamaca que está bajo las encinas, de manera que los ojos queden a la misma altura que las falanjes de los pies. Este punto es especialmente importante. Balancear ligeramente la hamaca y colocar ambas manos en la nuca. Aquí comienza el proceso más delicado de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Falangopodometría&lt;/span&gt;:&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Auditar el número de falanges de cada pie. Preguntarse la utilidad de cada uno de ellos, especialmente del meñique del pie izquierdo. Volver a auditar el número de falanges, esta vez en orden inverso, por si se ha perdido alguna. Preguntarse porqué la uña del dedo gordo crece más fuerte que la del resto. Meditar. Volver a auditar el número de falanges. Preguntarse porqué la falange anular del pie derecho nadie le pone un anillo. Meditar. Volver a auditar el número de falanges. Preguntarse porqué la falange corazón no tiene pulso. Meditar. Volver a auditar el número de falanges&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;...&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando depierte, auditar de nuevo el número de falanges, no vaya a ser que durante la siesta algún espabilado le haya afanado alguna. Caso de seguir manteniendo el mismo número, acudir con júbilo a contárselo a la suegra para que comparta tamaña alegría consigo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-6891365311131213489?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/6891365311131213489/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=6891365311131213489&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6891365311131213489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6891365311131213489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/08/falangopodometra.html' title='Falangopodometría'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-6587893825714603190</id><published>2007-07-29T22:46:00.000+02:00</published><updated>2007-07-31T02:15:34.662+02:00</updated><title type='text'>Camilo</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Camilo era especial.  A veces un tanto follonero y otras malcarado. Pero era encantador y sumamente divertido. Tenía un pico enorme y ganchudo, que utilizaba con destreza para trepar por la jaula. Necesitaba permanentemente un trozo de yeso para roerlo, pues si no su pico crecía de tal manera que se le curvaba hacia adentro y no podía comer las pipas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Era el 24 de mayo de 1987. Como era costumbre para esta fecha desde hacía varios años, organizaba una fiesta para conmemorar mi aniversario. El 25º en esta ocasión. A mi me gustaba hacerlo y no reparaba en gastos. Mis padres consentían en prestarme toda la zona de la piscina de la casa. Estaba en un lugar un tanto apartado, y disponía de un amplio espacio. También tenía su propio bar, en el que otrora mi abuelo se esforzaba por mantener su reputación ganada a pulso de servir los mejores &lt;span style="font-style: italic;"&gt;dry martini&lt;/span&gt; a sus invitados.  La pérgola, iluminada con los focos adecuados hacía la función de pista de baile. El bar y la pérgola estaban protegidas por las gigantescas ramas de un cedro centenario. He de reconocer que era un escenario ideal para organizar fiestas, y lo corroboraba el hecho de que unas 150 personas acudieran año tras año sin falta. Las fiestas acababan no antes del amanecer, con chapuzón en la piscina incluido, tanto si se tenía traje de baño como si no. Los más veteranos ya venían preparados, pero siempre había algún despistado o alguna incauta que acaban en la piscina tal cual iban vestidos. Eran otros tiempos y la ventaja de estar en un pueblo pequeño cerca de Barcelona. Por una pequeña propina, daba aviso a la guardia urbana, quien vigilaba los coches aparcados para evitar malas tentaciones a los rateros, y hacían la vista gorda si algún invitado salía con alguna copa de más. Es más, sabían a ciencia cierta que ninguno salía sin haber tomado un montón de copas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mis mejores amigos sabían que una de mis ilusiones era tener un loro para poder amaestrarlo. Así que aprovecharon la ocasión para regalarme a Camilo. Camilo era un loro gris con la cola de color granate. Según les dijo el vendedor, era un loro joven, de no más de 20 años. Teniendo una expectativa de vida de cien años, podemos admitir que era un loro relativamente joven.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Rq0UZVA_54I/AAAAAAAAABA/CqNntBhjT6s/s1600-h/lorogris1.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Rq0UZVA_54I/AAAAAAAAABA/CqNntBhjT6s/s320/lorogris1.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5092749178996516738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Como por aquellas fechas no había internet, no sabía muy bien como se educaba a un loro. Así que al principio me limitaba a observarlo. Camilo tampoco tenía internet así que también se dedicaba a observar su nuevo ambiente. Como era un loro muy espabilado y perspicaz, enseguida notó la especial aversión que mi padre le mostraba. Cada vez que pasaba por al lado de su jaula gruñía un "loro cabrón". Así que las primera palabra que aprendió Camilo fue "Cabrón".  Pero como era muy inteligente, asoció esa palabra única y exclusivamente cuando mi padre pasaba junto a su jaula. Rápidamente se inició una curiosa relación de enemistad airada, ya que por cada "Cabrón" que Camilo le espetaba a mi padre, colérico se revolvía con un "hijoputa". Hasta que Camilo también se la aprendió, por lo que mi padre, más enfurecido aún, le devolvía toda serie de improperios. Y así se formó un círculo vicioso entre mi padre y Camilo, de forma que a los pocos meses, era el loro mas malsonante sobre la faz de la tierra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al principio Camilo era muy asustadizo. Cuando metía la mano en su jaula para introducir su trozo de yeso, me pegaba unos picotones que hicieron sangrar mas de una vez. Con el tiempo se fue acostumbrando, e incluso le encontró el gustirrinín a que le rascara la nuca. Cuando me veía acercarme a él exclamaba en voz bajita "Guriguri" que en el idioma de los loros grises significa &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ráscame&lt;/span&gt;, bajaba su cabezota y la aproximaba a los barrotes para que pudiera introducir mi dedo y rascarle ¡Cómo le gustaba! A pesar de ser un marrano empedernido, le fue cogiendo el gusto por el aseo. El aseo de su jaula, claro, él no se aseaba nunca. Ya he mencionado anteriormente que era un loro muy avispado. No tardó mucho tiempo en reconocer que la empleada del hogar era la que realizaba las labores de limpieza. Así que, paciente, observaba como la mujer pasaba el aspirador por toda la estancia, barría o fregaba. Cuando la pobre mujer acaba de limpiar la zona de la casa donde estaba Camilo, éste se aferraba con sus garras fuertemente al palo central de su jaula y comenzaba a emitir un rugido muy semejante al ruido del aspirador de casa,  a la vez que batía violentamente sus alas hasta que todas las cáscaras de pipas y suciedades propias del animal, volaban hasta desparramarse por todo el salón. La pobre señora, lejos de apreciar la inteligencia del animal, le atizaba unos escobazos a la jaula que a punto la hacían caer al suelo. Escobazos que Camilo celebraba con algo muy parecido a unas sonoras carcajadas.   Pero finalmente Camilo se salió con la suya, ya que al poco tiempo, cuando &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;la señora &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;venía a realizar sus trabajos, lo primero que hacía era limpiar la jaula de Camilo. Pobre de ella el día que no siguiera tan marcado protocolo. Camilo no la perdonaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Con el calor del verano se me ocurrió que Camilo merecía mejorar su calidad de vida. Así que logré convencer al carpintero del pueblo para que le fabricara una peana con un buen palo sobre el que asirse. Saqué a Camilo de su jaula y le puse un grillete en su pata que le unía a la cadena de la peana. La peana disponía de su comedero de pipas y su abrevadero. E incluso de un alambre para colocar el yeso que tanto le gustaba roer.  Saqué a Camilo al porche que daba al jardín interior. Camilo observaba el nuevo entorno sin barrotes que le estorbaran. Aunque a la vez le protegían por lo que también se mostraba asustado. Le dejé un rato a solas para que se acostumbrara. Al cabo de unos minutos le oí chillar como si le estuvieran degollando.  Me temí lo peor, tal vez el perro, o peor aún el gato, se estaban ensañando con el pobre Camilo. Al llegar observé el dantesco espectáculo. Camilo no estaba acostumbrado a portar una cadena en su pata y al moverse por la peana la había enredado de un modo inaudito. La cadena daba vueltas por toda la peana y los comederos a la vez de Camilo estaba boca abajo, con una pata colgando de la cadena y la otra al aire intentando asirse a un palo imaginario, a la vez que chillaba como en él era acostumbrado cuando se cabreaba. Desaté al pobre loro y recompuse de nuevo la peana y la cadena. Ya más calmado comprendió como funcionaba su nueva casa y permaneció encantado en ella.  Cada verano Camilo esperaba la llegada del buen tiempo para salir de su jaula a la peana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Una de las cualidades de Camilo era su facilidad por el silbido. Le enseñé a silbar  "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La marcha del Coronel Bogey&lt;/span&gt;" de la película "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un puente sobre el río Kwai&lt;/span&gt;". Camilo se mostró como un alumno muy disciplinado y cada vez que fallaba una nota se enfadaba como una mona y se ponía a maldecir como marinero borracho de los bajos fondos, gracias al rico aporte de improperios que mi padre le había enseñado. También resultaba notoria su aversión por los abrigos de piel. Nos dimos cuenta una vez que vinieron unos amigos de mis padres  invitados a cenar. La señora llevaba un espectacular abrigo peludo de armiño blanco. Al aproximarse a la jaula de Camilo, éste comenzó a chillar como un desposeído. Rápida de reflejos, la invitada se percató del motivo y dejó caer al suelo su abrigo. Al instante Camilo cesó de chillar. Cuando recogimos el abrigo Camilo no le quitaba el ojo de encima, y si hacíamos el gesto de acercarlo a la jaula, se le erizaban las plumas y volvía a chillar como un energúmeno. Desde entonces, cualquier invitado debía desprenderse del abrigo en el recibidor y no osar entrar en el salón con la prenda puesta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Camilo murió de un resfriado, del que no se pudo recuperar a pesar de los vanos intentos del veterinario. Al volver del funeral de mi abuela, Camilo yacía en el fondo de su jaula patas arriba, como si hubiera visto como se muere un pájaro en los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Looney Tunes&lt;/span&gt;. Aquella noche lloré amargamente, no se si tanto por mi abuela como por mi querido Camilo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cada vez que escucho la marcha del Coronel Bogey, veo a Camilo silbándola con ahínco y moviendo su cabezota al compás de los silbidos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;&lt;p&gt;&lt;object height="350" width="425"&gt;&lt;param value="http://youtube.com/v/STNH7Sc_Nek" name="movie"&gt;&lt;embed type="application/x-shockwave-flash" src="http://youtube.com/v/iiM5NUOKcSg" height="350" width="425"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-6587893825714603190?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/6587893825714603190/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=6587893825714603190&amp;isPopup=true' title='34 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6587893825714603190'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6587893825714603190'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/07/camilo.html' title='Camilo'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Rq0UZVA_54I/AAAAAAAAABA/CqNntBhjT6s/s72-c/lorogris1.gif' height='72' width='72'/><thr:total>34</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-5441087433688952611</id><published>2007-07-18T20:28:00.001+02:00</published><updated>2007-07-18T23:10:54.891+02:00</updated><title type='text'>You are a lucky man</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los británicos con una gente curiosa. Tienen graves defectos, como por ejemplo la mala costumbre de conducir al revés. No hay nada más embarazoso que encontrarte en una glorieta con un coche alquilado y darte cuenta que todos van en sentido contrario al que has tomado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;También resulta chocante los enormes contrastes sociales que tienen. Si existiera la reencarnación, no me importaría nada reencarnarme en un adinerado Lord británico. Puedes saborear lo mejor que la vida puede ofrecer. Por contra, ser un proletario británico es lo mas ruin, cateto, cutre y horrendo que puede tocarte en el caprichoso reparto del destino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero hay que reconocer que tienen sus cosas buenas. Una de ellas, es como conservan sus costumbres. A pesar de que estamos en el siglo XXI, aún portan en sus genes la austera disciplina derivada de un rígido sistema educativo. Es común denominador de cualquier británico la contención de sus emociones y el temor exacerbado al ridículo. Excepto cuando van ebrios, por supuesto, que entonces liberan de sopetón tanta rigidez acumulada para convertirse en lo peor de la creación. Pero por regla general son gente que mantienen las formas de manera exquisita. Para muestra un botón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Corría el año 92, en plenas olimpiadas de Barcelona, por lo que un servidor programó para esas fechas  actividades en el extranjero y así poder huir de las mismas. La primera de dichas actividades fue la de reunirme con uno de los principales proveedores de la empresa para la que trabajaba por aquel entonces. Tenían la sede en Watford, una población aproximadamente a unos 25 kilómetros al noroeste de Londres. Los directivos de esa compañía eran unos exquisitos gentlemen, por lo que tuve que añadir en mi equipaje el mejor de mis trajes, corbatas y zapatos para el encuentro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Descartada la idea de acudir en coche de alquiler, vista la experiencia anterior con las glorietas, y dada la tozudez manifiesta de los británicos en seguir conduciendo al revés, opté por utilizar los afamados ferrocarriles británicos. Uno de los más rancios y eficientes del mundo. Así que ataviado con mi flamante Hermenegildo Zegna gris marengo, unos centelleantes Lotusse y la mejor de mis corbatas de Versace, fui dando un paseo por &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:100%;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;span style=""&gt;Buckingham Palace Road&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; camino de  Victoria Station presto para tomar el tren.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Victoria Station es el resultado de la fusión de dos compañías de ferrocarriles que competían por el tráfico ferroviario hacia los puertos de la costa sur que comunicaban con el continente. Hasta 1923 hubo un muro que separaba ambas compañías.  Hoy en día se aprecian las fachadas de estilo post victoriano  diseñadas por Sir Charles Morgan que sustituyen las originales construidas en 1860 y posteriormente demolidas en 1906. Llama la atención los elevados techos acristalados que iluminan generosamente el amplísimo hall principal de la estación. También es curioso observar que hay tantas personas a pie de la estación, como gaviotas, palomas y gorriones revoloteando por la algarabía de vigas de acero y cristal de la techumbre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: arial;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Rp548c_JvKI/AAAAAAAAAA0/SO9U2RRJgyo/s1600-h/Victoria.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Rp548c_JvKI/AAAAAAAAAA0/SO9U2RRJgyo/s320/Victoria.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5088637608943795362" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Aguardaba pacientemente la cola para comprar el billete, a la vez que repetía para mis adentros un "One ticket to Watford, please", conteniendo el diafragma y tratando de imitar infructuosamente el estirado acento británico. Hay que esforzarse mucho, pues los británicos no hacen el mínimo esfuerzo por tratar de entender un acento que no es el suyo. Yo he estudiado inglés desde mi más tierna infancia, aunque la extraña costumbre de mis padres por enviarme de colonias a Francia todos los veranos sólo me sirvió para ver la cara de pasmo que ponían los franceses cuando les saludaba con el mejor de mis "good morning". Así que en descargo de los británicos he de reconocer que no debía ser fácil entender a un españolito hablando inglés con acento francés.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Volvamos a la historia. Estaba aguardando la cola para comprar el billete. La mayoría de la cola la componían trajeados ejecutivos y hombres de negocios. Por la hora, esa debía ser la población de usuarios habituales que se dirigían a sus centros de trabajo en las afueras de Londres. Mientras permanecía concentrado en la práctica de mi acento, repentinamente noté un fuerte chasquido en mi cabeza. Sin darme tiempo a saber que había sucedido, percibí como un fluído tibio resbalaba por mi sien izquierda a la par que mi vista se enturbió. Al instante comprendí que estaba sangrando. ¡Dios mío, ¿Qué me había sucedido? La angustia inicial disminuyó paulatinamente a la vez que mi pituitaria percibía un penetrante olor acre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Una gaviota, que aquella mañana había decidido desayunarse con el más podrido de los contaminados peces del Támesis, había optado por evacuar al vuelo justo cuando volaba por encima mío. Yo no se con exactitud como es la cagada de una gaviota. Pero puedo asegurar como fue aquella en concreto. Un líquido viscoso y pegajoso comenzaba en mi cabeza, bajaba por la sien y gafas, para proseguir su caprichoso recorrido por la americana, camisa, corbata, pantalones y zapatos. En vista de la descomunal descarga, nunca me pude explicar como ese sucio pajarraco podía volar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pues bien, ahí estaba yo. Precioso. Cagado. Petrificado sin saber que cuernos hacer. El caballero que estaba delante mío en la cola, giró su cabeza levemente para observarme, de esa manera que sólo un británico sabe hacerlo, para exclamar en un suave tono "You are a lucky man" (Eres un tipo con suerte). Impasible, volvió su mirada al frente como si nada hubiera sucedido. Lo mismo sucedió con los restantes tipos de la cola. Nadie puede imaginarse como me sentí, ahí sólo en una ciudad extranjera, cagado de arriba a abajo. Decidí hacer lo único razonable, salir de Victoria Station y coger un taxi que me llevara al hotel. Preocupado por si algún taxista se apiadaría de mi en tales circunstancias, llamé al primero que, sin inmutarse,  me preguntó la dirección del hotel, tras lo cual espetó un seco "You are a lucky man" y prosiguió el recorrido como si nada, a pesar del hedor putrefacto que invadía el habitáculo del vehículo. Llegué al hotel y me cambié, aunque con ropa casual, ya que no portaba mas trajes. Bajé al vestíbulo con la ropa sucia y solicité a la gobernanta del hotel que hiciera el favor de llevar la ropa a una tintorería. Como pueden imaginarse, la señora asió la bolsa con un simple "You are a lucky man" y desapareció sin más tras la puerta de servicio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Desde entonces no hay nadie en el mundo que aprecie mejor que yo los resultados de la austera, rígida y disciplinada educación británica. ¿Imaginan este suceso en una estación española o italiana? El descojone del público hubiera sido descomunal. Pero tuve la "suerte" de que me sucediera en Londres. God save the Queen!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-5441087433688952611?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/5441087433688952611/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=5441087433688952611&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/5441087433688952611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/5441087433688952611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/07/you-are-lucky-man.html' title='You are a lucky man'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Rp548c_JvKI/AAAAAAAAAA0/SO9U2RRJgyo/s72-c/Victoria.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-2520192205130011963</id><published>2007-07-16T00:54:00.000+02:00</published><updated>2007-07-16T21:07:32.018+02:00</updated><title type='text'>Mi abuelita</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelita materna era una persona muy especial. Una persona de esas que dejan huella, de las que se recuerdan toda la vida. Era gallega, nacida en el seno de una familia bien. Una familia de terratenientes que o bien se hacían militares y se iban de vez en cuando a hacer alguna guerra que perder, o se hacían abogados para tener el pretexto de que en temas de finanzas no se metían (que vulgaridad) para legar tan mundanos temas a unos administradores corruptos que los timaban sin que se percatasen, de manera que en unas pocas generaciones, latifundios que la vista no llegaba a alcanzar, se extinguían por arte de magia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Desposóse con mi abuelo (era de esperar), un ingeniero de puentes caminos y canales, que no hizo ni un puente ni un camino ni un canal, y de familia noble. Eso sí, hizo unos cuantos pantanos. La época era la que era y tocaba hacer pantanos. Murió antes de que yo naciera, por lo que no pude conocerle muy bien. Falleció en la mesa de operaciones por una apendicitis. Por lo visto su barriga era de tal envergadura, que los cirujanos no lograron encontrar el apéndice. Realmente era un hombre orondo, pero estoy convencido que los cirujanos que le atendieron eran bastante ineptos. Dicen de él que era todo un caballero. Tan caballero que en su último destino como jefe de obras públicas de la provincia de Gerona, le ofrecieron infinidad de veces invertir en terrenos de la Costa Brava, cosa que nunca aceptó (para mi desgracia, ya que me toca trabajar para vivir). Así que murió muy digno, pero sólo dejó a mi abuela la pensión de viudedad. Suficiente para mantener una familia de diez hijos austeramente. Se conoce que la vida en los pantanos era sobradamente aburrida y la única distracción era procrear. Además,  el médico de cabecera de la familia comentaba que tanto mi abuelita como sus hijas, eran de las que olían un calzoncillo y se quedaban preñadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelita enviudó con diez hijos, dos varones y ocho hembras. Pudo sacarlos adelante con dignidad a todos ellos y mantener a la familia unida. Tan unida como pocas he podido ver. En total, cuando nos reunimos tíos, sobrinos y nietos, debemos ser unos 150. Lo cual es un problema, sobre todo para el que le toca organizar una boda o bautizo, porque como todos nos queremos tanto, vamos todos a todas las bodas y bautizos. A ella le corresponde, sin duda, el mérito de que la familia se haya mantenido, aún faltando ella, unida como un piña.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelita era menuda. Tenía los ojos claros con una mirada chispeante. Su voz era aguda y  mostraba un acento gallego, que  si bien no era muy  extremado,  tenía un deje cantarín  muy simpático. Gustaba del buen vino y el champagne,  y en las celebraciones familiares  su máxima era que  le contasen lo que ella catalogaba como chistes "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;verdes&lt;/span&gt;". El chiste, para poder ostentar tal catalogación, debía incluir contenido escatológico. Especialmente ventosidades. Reía hasta saltarle las lágrimas, sobre todo si eran chistes de alguna marquesa que, en el momento más inoportuno, se le escapaba un cuesco. Debe ser un mal de familia, pues en reuniones con mis tías, cuando en plena partida de cartas comienzan a volar las botellas de vino, te acercas sigilosamente y repentinamente gritas ¡PEDO! y se parten de risa. No hace falta hilar ningún argumento adicional que reste encanto al nudo principal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A sus 84 años, sufrió un derrame cerebral que le sumió en un coma profundo que a los pocos días acabaría con su vida. Por aquel entonces yo estaba cumpliendo el servicio militar. Logré salir del cuartel y pude verla la última noche antes que muriera. Al salir de la habitación del hospital, me encontré con dos de mis hermanas. No recuerdo los detalles, tan sólo que me estaban echando una bronca del copón porque tenía que haber ido a recoger a no se quién o no se que cosas. Aquel día recuerdo que había tenido un día de perros en el cuartel, salía de una guardia, estaba hecho una piltrafa e íbamos caminando por un pasillo hasta llegar a un descansillo en penumbra donde estaban los ascensores. Mientras pulsaba el botón de llamada, veía a mis hermanas hablar simultáneamente sobre cosas ininteligibles. Era como en una película, en la que el sonido va desapareciendo y sólo permancece la imagen de las dos personas moviendo la boca si parar. En un momento dado, levanté la mano solemnemente, acto que ambas interpretaron rápidamente para callar expectantes. Les dije: "Nuestra abuelita está muriendo, honrémosla". Acto seguido solté una enorme ventosidad. No una cualquiera, si no una de esas que sólo un menú de cuartel puede producir. La acústica del descansillo, austero pero de mármol, potenció el evento hasta límites insospechados. Mis hermanas se quedaron mudas, perplejas ante la magnitud del hecho. Tras unos segundos de silencio, se escuchó una voz desde la penumbra del descansillo. Una señora que estaba sentada en unas butacas, a quien no prácticamente no podíamos ver, se desternillaba a la vez que que decía "Aprovecha que estás en una clínica y que te vea el médico, que seguro que te has roto". Tras una espera que se nos antojó eterna, se abrieron las puertas del ascensor y nos introdujimos en él como alma que lleva el diablo. Cuando se cerraron las puertas nos miramos y comenzamos a reír hasta hasta la extenuación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ya no volví a ver a mi abuela, pero todos coincidían que, en sus últimas horas en coma, mantuvo una sonrisa en su rostro. No se cómo, pero yo estoy convencido de que ella vio la anécdota y fue lo último que se llevó en vida al otro mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-2520192205130011963?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/2520192205130011963/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=2520192205130011963&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/2520192205130011963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/2520192205130011963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/07/mi-abuelita.html' title='Mi abuelita'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-6580813341292640024</id><published>2007-07-09T23:23:00.000+02:00</published><updated>2007-07-10T00:45:35.900+02:00</updated><title type='text'>Amor al primer olor</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Una vez saciado y tras el rapto de lucidez mental que me aboca a mandar al carajo la absurda idea del régimen, me abordan inquietudes mucho más prolíficas, sensatas y prácticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, ¿Quién no ha sentido alguna vez un deseo irresistible hacia otra persona? Sin motivos especialmente aparentes, sin haber tomado una decisión racional. Esa sensación que describimos sencillamente como que &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: arial;"&gt;“hay química”&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero, ¿hay química? O si la hay, ¿Cómo o qué sucede? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La búsqueda de pareja es uno de los procesos más complejos del comportamiento humano. ¿Cuánto hay de comportamiento racional consciente y cuánto de irracional e inconsciente en los diversos procesos?&lt;/span&gt;  &lt;b style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un problema de narices&lt;/b&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Nunca mejor dicho. En el mundo animal (nosotros incluidos, no vaya a haber algún finolis que quiera autoexcluirse de esta especificación), existen dos tipos de comunicación: Las químicas y las físicas. En las físicas englobamos las visuales, táctiles y auditivas. Para el caso que nos ocupa, resulta claro que si ves un buen trasero, no te pase desapercibido, o que si te habla una voz sensual con un tonillo picarón te entren ganas de silbar a lo Looney Tunes como una máquina de tren, y respecto al tacto obviaré que mi cuerpo es como España y sus autonomías, por lo que mis manos tienen transferida la competencia de pellizcar lo que estimen oportuno, a lo que yo no me hago responsable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí es fácil. Lo que alerta mi curiosidad son las comunicaciones químicas. Las comunicaciones químicas se realizan mediante la producción de sustancias emitidas al medio ambiente. De estas últimas existen dos subtipos, las aleoquímicas, que transmiten información a individuos de diferentes especies; verbigracia los chuchos que tan graciosamente orinan en la rueda de tu coche para dejar su "por aquí he pasado yo", o los avezados oportunistas que para ganar espacio vital en el metro a hora punta expelen una generosa ventosidad. También son obvias y por tanto fuera del objetivo que me ocupa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las realmente molonas, las que me quitan el sueño, son las homeoquímicas, llamadas también &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: arial;"&gt;feromonas&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, únicamente percibidas por los individuos de la misma especie.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los humanos no somos ajenos a la comunicación homeoquímica. Las feromonas las captamos por un órgano llamado &lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: arial;"&gt;Órgano Vomeronasal&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; (OVN) que está ubicado cerca del tabique nasal sobre el hueso vomer.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RpKrx5apdUI/AAAAAAAAAAk/27vdyz8-b-Y/s1600-h/860542.gif.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RpKrx5apdUI/AAAAAAAAAAk/27vdyz8-b-Y/s320/860542.gif.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5085315802969240898" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En la nariz, los olores se perciben a través del epitelio olfatorio y de ahí se transmiten las señales nerviosas al bulbo olfatorio principal que a su vez se conecta las amígdalas, el hipotálamo y otras partes del cerebro.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por el contrario el OVN, anatómicamente separado del sistema olfatorio, utiliza el bulbo olfatorio accesorio, que transmite las señales a las amígdalas y de ahí, a través del centro ventroamigdalino llegan al hipotálamo.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hago especial énfasis en el hipotálamo, pues este órgano es esencial para la secreción de hormonas en respuesta a los estímulos. Esa sensación tan rica de hormigueo en la barriga, o esa sensación de parecer que te sientes tan bien mientras que los demás te ven como a un imbécil embobado, como le sucede a la vecina de &lt;a href="http://www.soycoco.blogspot.com/"&gt;coco&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="font-family: arial;"&gt;Una elección de narices&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No voy a entrar sobre nuestras secreciones hormonales, eso es un tema para otro artículo. Vuelvo al principio ¿Qué es lo que hace sentir la “química” para la selección entre las parejas? &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los humanos tenemos un sector del genoma humano ubicado en el brazo corto del cromosoma 6 llamado &lt;/span&gt;&lt;b style="font-family: arial;"&gt;Complejo Mayor de Histocompatibilidad&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; (MHC). Las moléculas que componen en MHC permiten la identificación de las moléculas propias y de las extrañas (invasoras). Son el corazón de nuestro sistema inmunológico.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Desde el punto de vista reproductivo, las parejas que tienen un MHC diferente producen descendencia más saludable y con mejor sistema inmunológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Naturaleza, siempre sabia, nos ayuda a no perder el tiempo y se ha demostrado que tendemos a escoger la persona con un MHC diferente. &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un estudio indica que en el 75% de los casos de personas que buscaban pareja por Internet no tuvieron éxito. ¿Casualidad? ¿Habrá que esperar a que la tecnología permita la transmisión de feromonas por la red?&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, amor y sexo son cosas diferentes. El amor está fuera del ámbito de los científicos. Pero estamos hechos de átomos, moléculas. Por tanto lo que sentimos son reacciones químicas. ¿Qué es lo que nos produce sentir que tenemos un &lt;/span&gt;&lt;i style="font-family: arial;"&gt;“alma gemela”&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;? ¿Qué es lo que nos induce a seleccionar una persona en particular?&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Enamorarnos depende de un sinfín de factores. La casualidad, la mezcla de factores, algunos conscientes, otros inconscientes. Está claro que no existe una regla predeterminada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Para el desarrollo de este artículo he consultado muy diversas fuentes científicas. Sobre el OVN y su conexión con el cerebro no hay unanimidad en el mundo científico. Los más críticos sostienen que es un vestigio evolutivo y que lo tenemos atrofiado (será que los que apoyan esta tesis no se comen una rosca). De momento la única forma empírica que se ha ideado para demostrarlo, es infectar una hormona con un virus que “marcaría“ los nervios que intervinieran en su detección y transmisión. Después, se coge al voluntario y se le disecciona la cabeza para visualizar todo el recorrido desde el OVN hasta donde fuere. A pesar de las múltiples peticiones, la comunidad científica no ha encontrado voluntarios que se prestasen a tan interesante experimento. Lo que si se ha demostrado es que hombres y mujeres reaccionamos ante la odoración de diferentes feromonas. Y he aquí mis dudas que me impiden conciliar un sueño reparador:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;- Se ha demostrado que las mujeres que toman la píldora anticonceptiva, les produce el efecto contrario en la selección del MHC. En lugar de seleccionar un MHC diferente, escogen uno compatible con el suyo. Así pues, ¿Qué pasa cuando la mujer deja de tomar la píldora? ¿Descubre que lo que era su alma gemela se ha convertido en un intruso indeseable? ¿Deberían oler al sujeto primero y tomar la píldora después?&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Juro que me pica la curiosidad más que los polvos de pica pica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En las operaciones estéticas de la nariz se extirpa el OVN. ¿Podría deducirse que aquellas personas sometidas a esta operación están parcialmente castradas sexualmente?&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Joroba, ahora me acuerdo que a mi me operaron el tabique nasal, que por lo desviado que lo tenía me producía sinusitis crónica. Será que por eso nunca me enteraba de las féminas a las que producía atración homeoquímica, y que por el contrario me emperraba ifuctuosamente con las homeoquímicamente incompatibles? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;- Si el recorrido de las terminaciones nerviosas que transmiten la información recogida por el OVN pasan por las amígdalas antes de llegar al hipotálamo, ¿Qué sucede con aquellos que están operados de amigdalitis? ¿Podemos considerar que también han sufrido una castración sexual parcial? Para acabar de celebrarlo también recuerdo que me extirparon las amígdalas a los tres añitos. ¡Cielos! Pobre de mi, sin OVM ni amígdalas, debo haber pasado mi vida sexual como un ciego sordomudo en una sala de cine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Para acabar, las olvidadas buenas costumbres de nuestros bisabuelos y ancestros recientes de saludar a conocidos y desconocidos mediante fastuosas reverencias, ¿lo hacían para acercar su OVM al sujeto contrario y asegurar la mejor inhalación de su feromonas? Recordemos que ingles, axilas y aureolas de los pezones son los mayores emisores de feromonas. A ver si a quienes hoy tildamos de cursis, resulta que eran unos picarones depravados muchísimo más listos de lo que nos pensábamos y se burlan de los bobos que somos desde sus tumbas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-6580813341292640024?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/6580813341292640024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=6580813341292640024&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6580813341292640024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6580813341292640024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/07/amor-al-primer-olor.html' title='Amor al primer olor'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RpKrx5apdUI/AAAAAAAAAAk/27vdyz8-b-Y/s72-c/860542.gif.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-7368100110346250089</id><published>2007-07-05T16:10:00.000+02:00</published><updated>2007-07-05T23:01:48.497+02:00</updated><title type='text'>Deliriums vegetalis</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La sala de de reuniones es espaciosa. La domina una mesa de juntas alargada de madera de raíz &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;pulcramente&lt;/span&gt; barnizada, flanqueada por butacas de cuero negro. En una pared del fondo se emplaza una pantalla &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;escamoteable&lt;/span&gt; para las &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;vídeo&lt;/span&gt; proyecciones y la otra pared la preside un enorme monitor de plasma para las &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;vídeo&lt;/span&gt; conferencias. La pared lateral dispone de una hilera de ventanales que dan al exterior, por el cual asoman las hojas palmeadas de los plátanos de la calle.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sentado en la butaca presidencial, el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;CFO&lt;/span&gt; (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Chief&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Financial&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Officer&lt;/span&gt;) garabatea sobre uno de los informes salido de su &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;portafolios&lt;/span&gt;. En la butaca al lado opuesto de la mesa, el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;COO&lt;/span&gt; (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Chief&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;operations&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Officer&lt;/span&gt;) conecta nerviosamente su portátil al proyector. Lentamente, la imagen de su monitor se calca en la pantalla de proyección de la sala. A los flancos los diferentes directores de área repasan los últimos datos de la cuenta de resultados que el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;SAP&lt;/span&gt; arroja. Todos visten traje y corbata oscuros, contrastando con las camisas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;pulcramente&lt;/span&gt; lisas y blancas. Ni en un funeral se observaría tal uniformidad de vestuario. La única nota &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;discordante&lt;/span&gt; la da la joven secretaria de dirección. Su melena rubia la tiene recogida en un discreto moño y permanece sentada en una silla presta para tomar nota de los comentarios para &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;después&lt;/span&gt; levantar el acta de la reunión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ro0dO5apdTI/AAAAAAAAAAc/Isnxd54Op78/s1600-h/offices3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ro0dO5apdTI/AAAAAAAAAAc/Isnxd54Op78/s320/offices3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5083751696139121970" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los resultados no son alentadores, muy inferiores a los objetivos marcados por la corporación. A medida que el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;COO&lt;/span&gt; va exponiendo con detalle las desviaciones, las discrepancias entre los demás directores se acentúan. Cada cual defiende sus gestiones  culpando a los demás de las deficiencias. Las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;discusiones&lt;/span&gt; derivan en broncas monumentales. Al poco de empezar todos están de pie &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;gritándose&lt;/span&gt; unos a otros simultáneamente. Los rostros, enrojecidos y sudorosos a pesar del fuerte aire acondicionado, muestran odio y rabia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En el clímax de la algarabía, el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;COO&lt;/span&gt; se descalza su zapato izquierdo y comienza a golpear la mesa con energía. A poco, los demás asistentes callan y se quedan observándole intrigados. Impasible, vuelve a calzarse y comienza a quitarse la americana lentamente, mientras se dirige al fondo de la sala de reuniones. Al llegar al fondo de la pared , en donde se sitúa la pantalla de proyección, se voltea 180 grados, lanza su americana al aire, toma una rápida carrerilla y grácilmente, a pesar de su edad y sus kilos, salta encima de la mesa de reuniones deslizándose panza abajo hacia el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;CFO&lt;/span&gt;. Atónitos, los directores observan su deslizamiento moviendo la cabeza como sucede con los espectadores de un partido de tenis. Al final del otro lado de la mesa el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;CFO&lt;/span&gt; lo ve llegar como un bólido. Expectante, abre los brazos preparándose para recibir al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;COO&lt;/span&gt; quien prosigue su acercamiento a toda velocidad, como si en vez de madera la mesa fuera de hielo. Finalmente se produce el encontronazo. El &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;CFO&lt;/span&gt;, que es un enorme alemán, recoge con soltura al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;COO&lt;/span&gt; del tal manera que ambos quedan abrazados y el uno sentado encima del otro. El &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;CFO&lt;/span&gt; permanece en su silla, con el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;COO&lt;/span&gt; en sus brazos asiéndolo como si de un recién nacido se tratara. En silencio fija su mirada alternativamente con cada uno de los asistentes. Finalmente  espeta con su marcado acento alemán "&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;Cadda&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;offeja&lt;/span&gt; con su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;parreja&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;" y sin más se funde en un tierno y apasionado beso de amor con el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;COO&lt;/span&gt;. Al momento, lo que hace unos pocos segundos eran unas enrojecidas caras de odio de los directores, se transforman en dulces cruces de miradas buscando alguna señal de complicidad. Los más avezados enseguida se toman de la mano y prosiguen el didáctico ejemplo del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;COO&lt;/span&gt; y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;CFO&lt;/span&gt;. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Angustiado, me tiro al suelo y comienzo a gatear por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;debajo&lt;/span&gt; de la mesa, mientras trato de recordar si entre todos los demás éramos pares o impares. Aprovechando un hueco entre dos sillas, gateo hacia la pequeña nevera que hay en una esquina de la sala. Me escondo tras la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;neverita&lt;/span&gt; mientras observo como evoluciona el dantesco panorama. Afortunadamente éramos impares y todos están ya amorosamente emparejados. La secretaria, impávida ante el lúdico espectáculo, se pone de pie, deshace su moño dejando mecer su larga cabellera, se desabrocha la blusa y el sujetador y comienza a bailar una muñeira alrededor de la mesa de reuniones. Sus senos turgentes botan y rebotan al compás de sus saltos y del estribillo que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;desafinadamente&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;caturrea&lt;/span&gt;  "&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Vengo de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;Ourense&lt;/span&gt;, vengo de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;Luuuuugo&lt;/span&gt;, y traigo la gaita, metida en el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;cuuuuulo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Abro la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;neverita&lt;/span&gt; y aliviado veo el último Red &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;Bull&lt;/span&gt;, lo bebo ansiosamente rogando que me de alas para salir rápidamente de este lugar. Al momento me convierto en un pajarillo que, asustado, revolotea por lo alto de la sala buscando escapatoria. Pero como la conversión aviar es a todos los efectos, decido salir por uno de los ventanales ignorando por completo la existencia del vidrio. El topetazo es de tal magnitud que caigo desmayado al pie del ventanal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Me despierto cabeza abajo, medio cuerpo en la cama y medio fuera, la cabeza apoyada en el suelo entre la mesilla de noche y el borde de la cama. El hambre aguijonea mi estómago con furia. A trancas y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;barrancas&lt;/span&gt; logro levantarme y llegar hasta la cocina. Acabo de tomar una decisión irrevocable. Las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;ensaladitas&lt;/span&gt; me sientan fatal. A partir de hoy seguiré la dieta del vegetariano de segundo grado. Lo que en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;román&lt;/span&gt; paladino significa dejar que los bichos se coman lo verde, y yo limitarme a comer a los bichos. A pesar de ser las tres de la madrugada, saco un enorme &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;chuletón&lt;/span&gt; del congelador mientras trato de calcular la de kilos de verde que tiene que haber comido la vaca para producir semejante pieza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-7368100110346250089?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/7368100110346250089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=7368100110346250089&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/7368100110346250089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/7368100110346250089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/07/deliriums-vegetalis.html' title='Deliriums vegetalis'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Ro0dO5apdTI/AAAAAAAAAAc/Isnxd54Op78/s72-c/offices3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-346924892978310059</id><published>2007-07-02T20:17:00.000+02:00</published><updated>2007-07-03T10:38:02.922+02:00</updated><title type='text'>Encogiendo...</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Otro día más. Otro de esos que se antojan largos, que parecen no acabar nunca. Luce el sol esplendoroso. Como la yema de un huevo. Un huevo frito con puntillas, la yema al punto, ni dura ni cruda, acompañado de patatitas souflé crujientes, con el toque justo de sal. La vecina sale a comprar el pan acompañada de su perro, un perro salchicha, delicioso, abrigado por sendas mitades de una crujiente baguette y acompañado de bacon ahumado, cebollita confitada y dos chorretones de mostaza y ketchup. Cruzo el seto, verde como un campo de espinacas, rehogadas con tocinito, pasas y piñones. A mi lado, esperando a que el semáforo de peatones se ponga en verde, una señora mayor tiene una cara redonda como una pizza cuatro estaciones, con doble de queso, champiñones, jamón cocido, anchoas y bonito en aceite. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Pienso en lo primero que tengo que hacer al llegar a la oficina. Espero que el maldito proveedor me haya entregado el material solicitado, si no le hago picadillo. Como el filete cuando se mete por la picadora y observas como por los agujeritos aparece, meloso, el picadillo para preparar unas albondiguillas mar y montaña, a base de una salsa de sofrito pochado lentamente -hay que evitar que la cebolla se queme- y acompañado de sepia troceada y langostinos, de Huelva preferentemente. Paso por el departamento de compras a ver que noticias me da del puñetero proveedor. La administrativa es bajita y rechoncha, lleva un perfume con ligero toque a mandarina, así que la pelo y me como sus gajos jugosos, dulces y ligeramente ácidos. El material aún no ha llegado, así que tendremos que hacer un arroz caldoso de bogavante como plan alternativo antes de que nuestro cliente monte en cólera por el retraso.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hoy será un día muy largo, tremendamente largo… todos son largos desde que empecé la dieta y encima no me quito esta canción de la cabeza&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" face="arial"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;&lt;p&gt;&lt;object height="350" width="425"&gt;&lt;param value="http://youtube.com/v/STNH7Sc_Nek" name="movie"&gt;&lt;embed type="application/x-shockwave-flash" src="http://youtube.com/v/STNH7Sc_Nek" height="350" width="425"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-346924892978310059?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/346924892978310059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=346924892978310059&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/346924892978310059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/346924892978310059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/07/encogiendo.html' title='Encogiendo...'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-5233606543384227220</id><published>2007-06-29T17:29:00.000+02:00</published><updated>2007-07-02T17:42:14.047+02:00</updated><title type='text'>Ensanchar el bañador</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sucedió el domingo pasado. El buen tiempo del incipiente verano invitaba a refrescarse mediante un buen chapuzón en la piscina. Imprescindible buscar algún traje de baño entre los trastos guardados al final del verano pasado. Una costumbre idiota porque total para acabar mojándolo podría servir cualquier otra cosa. Puesto a escoger sería partidario de una falda escocesa. Nada más. Siempre me han dado envidia las faldas escocesas. Sin slips ni boxers atenazadores, mordientes, asfixiantes. Todo bien ventilado y ocupando su espacio natural meciendo de forma natural, como el badajo de una campana. ¿Qué te da un apretón de vejiga? Pues te alivias sin más, sin esa angustia repetida que bien resume el estribillo “que por mucho menear el pendulillo, la última gota, al calzoncillo”. Por tanto, más higiénico, no cabe duda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sin embargo no deben ser cómodas para bañarse, sobre todo porque están hechas de paño de lana. Lana de ovejas escocesas a cuadros. Mojadas pesan un montón, además de lo lentas que deben ser para secar, por eso las ovejas escocesas no suelen bañarse. Así que prosigo con la búsqueda del traje de baño. Tras arduos esfuerzos y habitación totalmente revuelta, por fin los localizo. Escojo el que recuerdo era el último, garantía de que el verano pasado utilicé para tales menesteres.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Inmediatamente me aborda el mismo temor de cada vez. Como si de un ritual espiritual se tratara, ruego que esta vez no se produzca la misteriosa metamorfosis de cada año. Me lo pruebo y… ¡oh, no! Ha vuelto a suceder. Se ha vuelto a encoger el muy condenado. Con lo ancho que me iba el verano pasado, lo recuerdo bien. Lo estiro con fuerza por los cuatro puntos cardinales, hasta el punto que oigo crujir las costuras. Aguanto la respiración a la par que hábilmente introduzco la barriga hacia adentro y estiro el cuello hacia arriba en un vano intento por estirarme como un chicle. Tururú. Ni por esas. En la vana esperanza de culpar a la mala calidad del tejido voy probando con otro bañador, y otro, y otro… Todos están contagiados por el mismo mal. ¿Tendré el armario embrujado que me encoge los bañadores?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Resignación. La única arma contra este maleficio es encoger yo también.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ergo a dieta. Otra vez.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¡Que desilusión! ¡Que triste! ¡Que pena! ¡Que depresión!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" face="arial"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RokbYZapdSI/AAAAAAAAAAU/BfIGDe4JXRY/s1600-h/scottish.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RokbYZapdSI/AAAAAAAAAAU/BfIGDe4JXRY/s320/scottish.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5082623760417781026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: center;font-family:arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Obsérvese la rara astucia de los múltiples usos&lt;br /&gt;que tan ingeniosa prenda ofrece&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-5233606543384227220?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/5233606543384227220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=5233606543384227220&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/5233606543384227220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/5233606543384227220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/06/ensanchar-el-baador.html' title='Ensanchar el bañador'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/RokbYZapdSI/AAAAAAAAAAU/BfIGDe4JXRY/s72-c/scottish.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-5919483069409561160</id><published>2007-06-25T02:22:00.000+02:00</published><updated>2007-06-27T11:56:25.625+02:00</updated><title type='text'>Otia, ¿pero ande está el muerto?</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:100%;"  &gt;Odio los funerales. No me gustan nada. Porque si son de una persona querida o cercana, me duele el corazón. Pero si son funerales de compromiso aún me gustan menos. Entre otras cosas porque me tengo que poner de traje y corbata, indumentaria que sólo utilizo para ir a trabajar. Y si encima es un funeral de compromiso en mitad de las vacaciones veraniegas, ya es el colmo de todos los males. Sólo se alivian porque si tienes la oportunidad de situarte entre las últimas filas, en las que suelen concentrarse los que acuden por compromiso, puedes ponerte al día de los chistes de última moda. No hay nada más emocionante que tratar de no descojonarte por un buen chiste en medio de un funeral.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; Recuerdo el funeral de una tía abuela a la que enterramos en Montjuic, en un panteón de la familia. Se habían muerto tantos, que el panteón estaba a rebosar. Los funcionarios de las pompas fúnebres tuvieron que hacer sitio pico y pala en ristre. El panteón tenía una puerta de entrada a la que se accedía por unos peldaños. Por dentro, como si de un piso Trujillo se tratara, se hacinaba parentela diversa. Muy justo debía ser, pues los operarios se esforzaban de lo lindo en habilitar espacio para la nueva inquilina. Tras unos sonoros mamporros, se escuchó un estruendo de cascotes, acompañado de un sinfín de maldiciones proferidos por los operarios. Cesó el ruido de los cascotes a la par que una nube de polvo grisáceo salía por la puertezuela del panteón. Pero no es lo único que salió. Acompañado de un rítmico sonido a hueco, como cuando se golpea una calabaza seca, un cráneo bajó lo peldaños y rodó hacia la parentela viva que hacía corro en el panteón. Ante el estupor generalizado, gritos y llantos de todas las tonalidades imaginables, la calavera siguió rodando hasta posarse a los pies de mi tía, quedando la nuca al suelo y mostrando la mejor de las sonrisas de la que sólo una calavera es capaz de mostrar. Mi tía, que es un persona muy entera, se la quedó mirando. Si inmutarse lo más mínimo exclamó, “Ay tío Humberto, guasón hasta después de muerto”, y con gran habilidad, le propinó un puntapié al tío Humberto de tal guisa que entró por la puerta de la que no debía haber vuelto a salir nunca. Se oyeron algunas maldiciones más por parte de los operarios, a quienes no debió gustar la reentrada del tío Humberto. Es el funeral más pintoresco que recuerdo, sobre todo porque me consta que mi tía sería incapaz de chutar un balón con la maestría que demostró con el tío Humberto. Pero no fue el único.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sucedió que murió la madre de unos amigos de mis padres en mitad del mes de agosto. La finada era natural de Gerona, y tuvo la delicadeza de dejar en sus últimas voluntades el de ser inhumada en el cementerio de un pequeño pueblo del Alto Ampurdán gerundense, en el que por lo visto, había pasado gran parte de su juventud. Mis hermanos estaban disfrutando de sus vacaciones por sitios dispersos. Yo era el único que ese día estaba en casa. Como suele suceder en cualquier familia de bien, mis padres insistieron en que debía acompañarles al sepelio de la difunta, señora a la que no había tenido la oportunidad de conocer en vida. Por tal motivo, resultaba &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;obvio que fuera a despedirla ahora que estaba bien muerta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Con el entusiasmo bajo mínimos, me visto el traje y la corbata negra que tengo para las ocasiones. A cuarenta grados y con traje oscuro, brillante manera de pasar uno de mis días de vacaciones. Por suerte, mi padre tenía aire acondicionado en el coche. Ahora es habitual, pero corría el año 1976, y por aquel entonces no todos los coches gozaban de tal comodidad. Era un Volvo Station Wagon, de color azul oscuro, la verdad es que molaba un montón y por aquel entonces, habían muy pocos como éste en España. Fue la mejor solución que mi padre encontró para embarcar de una sola tacada a toda su familia, léase su señora y cinco vástagos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Rn8MZDmrraI/AAAAAAAAAAM/ujtc3dkSVew/s1600-h/6VWRUVP745.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 207px; height: 156px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Rn8MZDmrraI/AAAAAAAAAAM/ujtc3dkSVew/s320/6VWRUVP745.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5079792529301024162" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Era casi el mediodía e íbamos carreteando por las pequeñas calzadas ampurdanesas. Siempre me ha maravillado el paisaje ampurdanés. Las colinas redondeadas, algunas coronadas por una vieja masía y los interminables campos de cereales, rodeados de pinares. Llegamos al pueblecito. El sepelio era en la ermita del pueblo, que lindaba con el camposanto. Dejé a mis padres al pie de la ermita, y me apresté a buscar algún sitio a la sombra para aparcar. Al poco de arrancar, vi a un hombre junto a la entrada del cementerio, que me hacía señales para que me acercara. Al llegar a su lado, abrió las verjas de hierro y me indicó que entrase. Le dije que era amigo de los familiares de la difunta y que buscaba un sitio a la sombra para aparcar. El hombre me indicó que no faltaba más, que con este calor, lo mejor era estar a la sombra. Sin mediar más palabras, abrió la puerta y se sentó en el sitio del copiloto. Me lo quedé mirando perplejo, a lo que el hombre respondió con un “yo le indico donde tiene que dejar el coche”. Como vestía un uniforme gris con el escudo municipal, interpreté que sabía lo que se hacía. Sería éste un pueblecito organizado, con sitios para aparcar civilizadamente. Nos introdujimos en el cementerio y comenzamos a callejear por el mismo. Le pedí que si era posible, que mejor aparcar cerca de la ermita para luego no tener que caminar mucho. El hombre negó diciendo que mejor cerca de la tumba. ¿Cerca de la tumba?, pensé, que tontería. Llegamos a la tumba, la cual estaba abierta, esperando recibir a su inquilina. En ese momento el hombre se gira desde el asiento y mira hacia atrás. Observo que al pobre se le empiezan a abrir los ojos a la par que se le transformaba la cara. Finalmente, logró balbucear… “¿Otia, pero ande está el muerto?”. Pobre hombre, confundió el Volvo con el coche de difuntos. Sin decir nada, se bajó del coche como un rayo, y desapareció. Aproveché para buscar un sitio discreto como sombra y aparqué tranquilamente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuando llegué a la ermita, mi madre, enfurruñada, me preguntó dónde había estado. Le dije que si me prometía no reírse, le contaba lo que me había sucedido. A sabiendas de la falsa promesa le cuento la anécdota. No sólo la escuchaba mi madre, si no también algunas de mis tías. Fue como encender una cerilla en un polvorín. Empezaron por aguantar la respiración. A medida que enrojecían, la presión del aire escapaba por las comisuras de sus labios emitiendo pedorretas de tonos diversos. Cuantas más sonaban, más se contagiaban. Las que mejor aguantaban, corrían la historieta de bancada en bancada. En menos de dos minutos, toda la parroquia estaba al caso de lo sucedido. Las risas llegaban incluso del banco de los familiares de la difunta. El párroco, que debió ser el único en no enterarse, miraba estupefacto el espectáculo poco habitual de observar a la congregación partiéndose el pecho en lugar de los lloros y lamentaciones habituales. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;" class="MsoNormal" &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Odio los funerales. Aunque algunos, he de reconocer que han sido memorables.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-5919483069409561160?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/5919483069409561160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=5919483069409561160&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/5919483069409561160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/5919483069409561160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/06/otia-pero-ande-est-el-muerto.html' title='Otia, ¿pero ande está el muerto?'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jkM5XehM_Gs/Rn8MZDmrraI/AAAAAAAAAAM/ujtc3dkSVew/s72-c/6VWRUVP745.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-4868275953346490612</id><published>2007-06-20T17:43:00.000+02:00</published><updated>2007-06-26T10:57:00.802+02:00</updated><title type='text'>Dormitando la digestión</title><content type='html'>&lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Oigo su taconeo desde lejos. Su forma de caminar se asemeja al galope del séptimo de caballería, aunque en esta ocasión no es tan rítmico como el de otras veces. El rubor de sus mejillas me alerta de que algo anormal está sucediendo. La veo aproximarse a través del cristal. A diferencia de otras veces, abre la puerta sin llamar y a pesar de sus jadeos logra decir –“Hay un aviso de bomba, tenemos que evacuar el edificio”- Ya me han jorobado. Con lo que me gusta este ratito de la tarde, justo después de comer, para repasar y planificar las actividades pendientes de día (esto lo digo por si algún improbable día lo leyera mi jefe, que a esta hora lo que hay que hacer es dormitar la digestión, algo parecido a digerir mientras dormito).&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Como algún gracioso de de prevención de riesgos laborales se le ocurrió la brillante idea de nombrarme responsable del Plan de Alarma y evacuaciones (que mal suena) de mi planta, intento recordar el procedimiento. Primero, verificar la alarma. Llamo a seguridad, comunica. Sigue comunicando. Pero como voz la alarma ya ha corrido entre todo el personal, hago caso omiso del primer procedimiento y paso al segundo. Verificar que todo el personal, de forma ordenada, abandone la planta y se dirija a su sitio asignado en la calle. Así que raudo, pregono un –“rápido, todos al bar antes de que no queden mesas libres”- La consigna es interpretada al instante por todo el personal. En menos de 10 segundos, no queda nadie en la planta. Me sorprendo de lo bien que evacuan (sigue sonando fatal), ni ensayado hubiera salido mejor. Es una estupidez tener que esperar en la calle, teniendo un bar a tan sólo diez metros del sitio de espera asignado. Que a estas alturas del año, el Lorenzo aprieta de lo lindo, y no tengo mi protección &lt;st1:metricconverter productid="40 a" st="on"&gt;40 a&lt;/st1:metricconverter&gt; mano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Como otra de las tonterías del Plan de Alarma y Evacuaciones (¿dije antes que suena fatal?) exige reportar la evacuación a la cadena de mando, consulto el manual para ver a quien tengo que avisar. Toca avisar a… pero… si a este lo prejubilaron hace tres meses. A ver el siguiente… increíble si el lunes la ingresaron en el hospital (pobrecilla, a ver si se recupera pronto). Las dos siguientes posiciones están en blanco. Por tanto, que le den al procedimiento, servidor se va, que luego aunque haya mesas, no quedan sillas libres en el bar. De camino hacia la salida, hay un espacio para las máquinas de vending y los servicios. Aunque es manual no dice nada, me desvío, no vaya a ser que algún vientre apurado le juegue un disgusto a su portador. Nadie en el de hombres. ¿Y que hago con el de las mujeres? Nunca se me hubiera ocurrido entrar. Ni aunque las llamas estuvieran lamiéndome el trasero. Con las leyes de discriminación positiva no se juega. –pum, pum, pum- ¿Hay alguien? -PUMPUMPUMPUM- ¿HAY ALGUIEN? Ni pío. Pues ale, al bar y con la conciencia bien tranquila.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tras un par de cafés y algo más de un cuarto de hora. Llegan los Mossos de Escuadra (los llamarré poli a partir de ahora, que si no me agoto escribiendo). Como si fueran &lt;st1:personname productid="la SWAT" st="on"&gt;los SWAT&lt;/st1:personname&gt;, acordonan las calles adyacentes al edificio e interrumpen la circulación rodada. Los agentes, observan con mirada fría, a través del perfil de la visera de su gorra, con los ambos pulgares ceñidos al cinto de reglamento. Buscan al sospechoso, sin duda, entre los cientos de personas que aguardan en la calle en la posición que el Plan de Alarmas y Evacuaciones (brlbrlbrlbrl es que me da un nosequé) les tiene asignado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-family: arial;font-family:arial;"  class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mientras la poli inspecciona el interior del edificio, nos anuncian que nuestro otro edificio también ha ordenado una evacuación preventiva. Comentan que se hace por mimetismo. Mira que bien. En el otro edificio, que parece dotado de mejores medios que el nuestro, han dado el aviso por megafonía. “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Atención, no es un simulacro. Abandonen el edificio debido a una amenaza de bomba. Pero no se preocupen, porque la bomba la han puesto en el otro edificio, así que no se alteren&lt;/span&gt;”. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En total más de 1.200 personas en la calle entre los dos edificios. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:10;"  &gt;&lt;span style="font-family: arial;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;Tras una hora, se confirma la falsa alarma. Todos de vuelta al redil. Curiosamente, los 10 segundos que se emplearon para evacuar (bonito palabro), precisan de 6 minutos para realizar la maniobra contraria. Debe ser como conducir. Se va más rápido hacia adelante que marcha atrás. Todo este jaleo justo a la hora en que debería dormitar la digestión. ¡Pero que mala leche que tienen algunos!&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-4868275953346490612?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/4868275953346490612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=4868275953346490612&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/4868275953346490612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/4868275953346490612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/06/dormitando-la-digestin.html' title='Dormitando la digestión'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-8623789556351823843</id><published>2007-06-18T19:50:00.000+02:00</published><updated>2007-06-18T20:01:11.048+02:00</updated><title type='text'>Ella me mira mal</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Ella me mira mal. Ella se piensa que yo no me doy cuenta, pero su mirada retorcida me aguijonea como un enjambre de abejas furiosas. Nada más empezar, tan sólo con rozarla, ya se que la cosa no va a funcionar. Ella siempre comienza la jornada lozana y lustrosa. Aún a sabiendas de lo que le espera. No se si escucha mis plegarias para que colabore, que ponga algo de su parte para aliviar lo que sabemos que va a suceder, pero ella es superficial y fría. Inexpresiva. Inerte. Da igual que la mime, que le de todo mi calor; es insensible a todo el afecto que le pueda dar.&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p style="font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cada vez que salimos, nos hacemos el mutuo propósito de enmienda, de aparcar viejos rencores y empezar de nuevo. Pero el destino es caprichoso e inevitable. Ella recuerda los golpes que le ha dado la vida, e intuye los que le quedan por recibir. Pero los hay que nacen para golpear, y los que nacen para ser golpeados. La vida es así de injusta. Y de complementaria. Sabe que yo no lo puedo hacer sin ella. Aunque si no fuera con ella, sería con otra. En el fondo son todas iguales. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No se que es lo que me hace perseverar en el empeño. Tras los múltiples fracasos cosechados y las pocas alegrías que me ha dado. Hay algo que me engancha como una droga. No sólo a mí, sino a todos los que lo han probado, con ella o con cualquier otra. Así que algo debe tener. Maldita sea la primera vez. Si no hubiera habido vez primera, posiblemente ahora no tuviera que soportar esta maldita situación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Salimos juntos al campo. Miro y observo el paisaje. ¿Dónde acabará esta vez? ¿A dónde querrá ir a parar? ¿Por dónde tendré que perseguirla en esta ocasión? Bosque, arena, agua. Detrás de un árbol o agazapada en el más recóndito escondite para que no pueda encontrarla. Prefiero no pensar. Ella, en silencio, medita su capricho del día. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p style="font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mientras tanto, escojo con qué la voy a atizar. Con el palo más gordo, para que vaya lejos. Por lo menos la distancia hará menos penosa la jornada. Miro el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;grip &lt;/span&gt;de mi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;driver&lt;/span&gt;. Lo aso y sitúo mi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;stand &lt;/span&gt;según me enseñó mi profesor. La bandera está a &lt;st1:metricconverter productid="438 metros" st="on"&gt;438  metros&lt;/st1:metricconverter&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Par cuatro.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Sólo tengo cuatro golpes para recorrer la distancia y embocarla en un pequeño hoyo de apenas diez centímetros de diámetro.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: arial;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ella reposa sobre el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tee &lt;/span&gt;esperando que la golpee. Blanca y reluciente, me muestra, desafiante, su marca y número: "Callaway 4". Pero ella me mira mal. Ella se piensa que no me doy cuenta …&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-8623789556351823843?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/8623789556351823843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=8623789556351823843&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/8623789556351823843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/8623789556351823843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/06/ella-me-mira-mal.html' title='Ella me mira mal'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-4144062557530315964</id><published>2007-06-18T11:00:00.000+02:00</published><updated>2007-06-18T11:19:31.249+02:00</updated><title type='text'>Ciberdelitos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;El viernes estuve en un foro sobre "Las evidencias Electrónicas". Lo celebraron en Madrid, en el Hotel Ritz. Que molón. El hotel, porque las conclusiones de las ponencias fueron ... aterradoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las ponencias participaron abogados de prestigio, magistrados del Tribunal Supremo, especialistas en la lucha contra el cibercrimen de la Policía Nacional, Ministerio del Interior y Guardia Civil, y representantes de la propiedad intelectual de la SGAE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conclusión que puedo sacar de las ponencias es que nos movemos en una lucha muy desigual. Como la batalla de las Termópilas. Jerges y sus hordas de ciberdelincuentes asolan los espacios cibernéticos. Y las defensas de Leónidas y sus 300 hoplitas son irrisorias frente a las de Jerges.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si fuera poco, las pocas leyes que protegen el ciberespacio son incomprendidas cuando éstas son llevadas ante los tribunales, pues sus Señorías no están al caso de las nuevas tecnologías y ante la incompresión y la duda rechazan inculpar al cibercriminal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día, de toda la documentación que se genera y tramita, el 80% es en formato electrónico. Jerges acabará pronto con la frágil defensa de los 300, y es cuetión de tiempo, poco, muy poco que nos caigan encima ... ¡Que los Dioses nos amparen!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-4144062557530315964?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/4144062557530315964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=4144062557530315964&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/4144062557530315964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/4144062557530315964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/06/ciberdelitos.html' title='Ciberdelitos'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-4488291196219154684</id><published>2007-06-13T01:09:00.000+02:00</published><updated>2007-06-13T01:44:19.459+02:00</updated><title type='text'>Churros en Nueva York</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Dijo Noel Claraso que "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las ideas geniales, son aquellas que nos sorprende que no se nos hayan ocurrido antes"&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos años estaba deambulando por Nueva York, en plena sexta avenida. Creo que debía ser a finales del mes de febrero. Hacía un frío del demonio. Un frío que sólo conocen los que han estado en Nueva York cuando le azota el viento polar. Los pobrecitos no tienen un sistema Pirenaico como el nuestro. Allí las grandes cordilleras van de norte a sur, lo que permite que el frío polar les llegue en perfectas condiciones. Me paré ante un puesto ambulante de perritos calientes. Mientras me preparaban el bocadillo, evitando mirar las negras uñas del expendedor a la vez que manoseaba el perrito que luego me tenía que engullir, pensaba con que gusto me tomaría un chocolate calentito con unos churritos crujientes recién hechos ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de años después, me enteré que un empresario valenciano había abierto unas churrerías en Nueva York. Y que por lo visto se traía los churros congelados desde Valencia, porque opinaba que ni la harina y ni el agua americanos eran aptos para tan sofisticado manjar. Pro lo visto, el negocio le iba viento en popa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo me pregunto ¿Porqué no tuve las pelotas suficientes de abrir una churrería en Manhattan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-4488291196219154684?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/4488291196219154684/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=4488291196219154684&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/4488291196219154684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/4488291196219154684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/06/churros-en-nueva-york.html' title='Churros en Nueva York'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-6852638468738138653</id><published>2007-06-10T23:24:00.000+02:00</published><updated>2007-06-11T00:02:35.131+02:00</updated><title type='text'>Golondrinas y Albur de Amor</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Hace unas semanas, una pareja de golondrinas anidó en la ventana de mi despacho. Cuando &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;la mujer de la limpieza &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;lo vio, lo quitó muy enfadada, porqué decía que le "ensuciaban el poyo de la ventana". Advertida de que no lo volviera a hacer, me quedé apesadumbrado, imaginando el lógico enfado de las pobrecillas golondrinas al ver destrozado el el tedioso trabajo de varios días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mi sorpresa, la pareja de golondrinas volvió al día siguiente. Construyeron de nuevo su nido en el mismo sitio en donde lo había realizado anteriormente. Algo en el lugar había atraído la atención de la pareja de ambos pajarillos. Intrigado me preguntaba que podían haber visto de especial en este emplazamiento. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Mi ventana es como cualquier otra ventana del edificio en el que resido. No tiene nada especial. Paso bastante tiempo en mi mesa de trabajo, que está justo al lado de la ventana. Aunque es cierto que mantengo la persiana parcialmente cerrada, hacia la mitad o tres cuartos mas o menos, porque el sol le da de lleno y me molesta para trabajar con el ordenador. Así que seguro que me ven y saben que estoy. Por tanto, no es por la soledad del lugar que han escogido el emplazamiento del nido. También es verdad que la persiana es eléctrica. La cambié hace poco y cada vez que la subo o bajo un poco, lo hace de manera muy discreta y silenciosa, nada que ver con el estruendo que hacía la vieja persiana de madera que tenía anteriormente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paso varias horas al día en mi despacho. Y casi siempre me acompaño de música diversa. Las golondrinas me ven y me oyen con toda seguridad. Queda totalmente descartado ni me vean ni me oigan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van pasando los días, y las veo revolotear una y otra vez. El nido está completado y no creo que tarden mucho tiempo en crear su prole. Pero en este tiempo he podido observar un detalle. Cuando la música con la que me acompaño es la de Chavela Vargas, música que pongo muy a menudo, y a un volumen bastante alto, ambas golondrinas comienzan a revolotear y a piar. Al principio creí que los llantos desgarradores de Chavela les asustaba. Pero, ¡oh sorpresa!, no es así. Les gusta Chavela Vargas. Casi más que mi. Cuando suenan sus canciones, especialmente si las pongo a última hora de la tarde, se alborozan. He probado con otro tipo de música y no reaccionan de la misma manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece increíble. Una cosa es que la música amanse las fieras. Pero que una pareja de golondrinas se ponga a revolotear en la ventana al son de un corrido, me lo cuentan y no me lo creo. El caso, es que cada día espero impaciente el atardecer para hacer de "pinchadiscos" a mis queridas compañeras de ventana. Tengo la impresión de que ellas también me esperan a mi. Los tres esperamos nuestra parte del día para escuchar Albur de Amor o Cruz de Olvido, y hacer nuestra fiesta particular de cada tarde. Procuro disfrutarlo al máximo. Como aves migratorias que son, están aquí sólo de paso. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-6852638468738138653?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/6852638468738138653/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=6852638468738138653&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6852638468738138653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6852638468738138653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/06/golondrinas-y-albur-de-amor.html' title='Golondrinas y Albur de Amor'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-3330535938659078799</id><published>2007-06-05T19:03:00.000+02:00</published><updated>2007-06-05T20:16:56.129+02:00</updated><title type='text'>No te enfades si no te saludo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: arial;font-size:85%;" &gt;Soy bastante despistado.  Aunque a veces recuerdo una cara cuando la he visto con anterioridad, en el dudoso caso de que la recuerde, me cuesta relacionarla con el nombre. Son muchas las veces que veo una cara familiar, pero como no recuerdo el nombre o de que conozco esa cara, pues para no hacer el ridículo no entro al trapo.  El despiste y las dificultades intrínsecas de asociación nominofacial provoca innumerables quejas de conocidos acerca de que me vieron en tal o cual sitio y que no les saludé. Vamos que parezco un antisocial de tomo y lomo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no hay jodienda sin propósito de enmienda, un día me propuse cambiar. Ser lo que algunos llaman "social". O lo que mi mamá me enseñó sobre la educación cuando me hacía saludar a sus tías abuelas como si las conociera de toda la vida y me obligaba a dar un par de besos a unas caras arrugadas que además pinchaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convencido con el nuevo desempeño, iba caminando por el Paseo de Gracia cuando observé que una bonita chica me miraba variaba su rumbo en inexorable colisión con el mío. Blandía una hermosa sonrisa. Ya está -me dije- ni idea de quién es, pero hoy es día de cambio. Así que sin terciar rodeo alguno, le espeté dos sonoros besos en sendas mejillas, a la vez que iniciaba una inocua conversación sobre el tiempo, la cantidad de gente que había en la calle y alguna tontería más que no viene a cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En paralelo, la cara de la chica migraba de la bonita sonrisa inicial a la de la perplejidad más absoluta. Fue una curiosa metamorfosis en la que su boca se cerraba al mismo tiempo que sus ojos se abrían como los de un besugo. Como soy muy perspicaz y me doy cuenta de los pequeños detalles, derivo la conversación a un directo "porque nos conocemos de ..." a lo que ella encadena con un "... nada, yo sólo quería venderte unos boletos para el sorteo del viaje de fin de carrera."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras el estrepitoso fracaso, decidí no cambiar. Así que si te veo y no te saludo, no te molestes, no es intencionado. Es que soy así, que le vamos a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Por supuesto, le compré unos cuantos boletos, pobrecilla.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-3330535938659078799?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/3330535938659078799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=3330535938659078799&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/3330535938659078799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/3330535938659078799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/06/no-te-enfades-si-no-te-saludo.html' title='No te enfades si no te saludo'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-410818075782631381</id><published>2007-05-31T10:57:00.000+02:00</published><updated>2007-05-31T11:06:00.718+02:00</updated><title type='text'>Va de bocado, bocadillo y bocata</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Dice el diccionario de la RAE sobre Bocado, que es la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-style: italic;" class="eAcep"&gt;Porción de comida que naturalmente cabe de una vez en la boca. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;" class="eAcep"&gt;Curiosamente, lo que parecería ser su diminutivo,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-style: italic;" class="eAcep"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;" class="eAcep"&gt;Bocadillo, se come en varios bocados, lo que no tiene sentido. No que se coma en varios bocados, si no que sea el diminutivo cuando por definición parece mas un aumentativo. En un lenguaje más coloquial, Bocata parece ser el bocadillo del currante, identificado por su tamaño, generalmente por su longitud. Que idiotez, no me imagino este criterio aplicado a otras definiciones, sería portentoso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-style: italic;" class="eAcep"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-410818075782631381?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/410818075782631381/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=410818075782631381&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/410818075782631381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/410818075782631381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/05/va-de-bocado-bocadillo-y-bocata.html' title='Va de bocado, bocadillo y bocata'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-2173787228461649994</id><published>2007-05-30T10:53:00.001+02:00</published><updated>2007-05-30T11:09:39.199+02:00</updated><title type='text'>Diálogo de besugos</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hace algunos meses me apunté a la factura electrónica de Telefónica. Me dio una especie de ramalazo ecológico. A cambio me dieron un password del copón para poder consultar mis facturas por internet. Naturalmente lo olvidé. Cuando he intentado volver a consultar mis facturas, llamo al servicio de atención al cliente para que me den un password nuevo y poder consultar mis facturas. Tras el filtro de varios robots, me atiende una señorita-robot y me dice que para poder asegurar mi identidad, le tengo que dar los datos de la última factura ... "Pero señorita, no puedo dar los datos de mis facturas porque no puedo entrar a consultarlas, por eso les llamo". Nada, ella sigue en sus trece. Nos pasamos 30 minutos al teléfono. Intento que razone mi problema y me de una solución. La señorita-robot se planta en que la única forma de demostrar mi identidad es facilitando los datos de mi última factura, factura a la que no puedo acceder porque he olvidado mi password, y así dale que te pego. No he visto situación mas idiota que esta desde hace tiempo. He llamado a mi banco para que rebote los recibos de Telefónica, a ver si así la señorita-robot se convence de mi identidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es el servicio de atención al cliente la antesala de lo que nos espera en el siglo XXI? ¿Tendremos cada uno un guión a seguir y la prohibición de pensar, entender y actuar?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-2173787228461649994?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/2173787228461649994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=2173787228461649994&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/2173787228461649994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/2173787228461649994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/05/dilogo-de-besugos.html' title='Diálogo de besugos'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-7805078356070225240</id><published>2007-05-28T18:42:00.000+02:00</published><updated>2007-05-28T18:46:39.124+02:00</updated><title type='text'>Trabajo y políticos</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Lunes. Tengo que ir a trabajar. Si no voy, no me pagan. Y mi empresa me paga porque vende. Si no vende, tampoco me paga. Entonces, si a los políticos no los elegimos, porqué los pagamos? Si sólo ha votado la mitad del censo, no deberían ser elegidos la mitad de los políticos? La otra mitad, al paro. Que ahorro. Y que piensen en lo que interesa a los ciudadanos a ver si la próxima vez les votamos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-7805078356070225240?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/7805078356070225240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=7805078356070225240&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/7805078356070225240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/7805078356070225240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/05/trabajo-y-polticos.html' title='Trabajo y políticos'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-6127086097193210585</id><published>2007-05-24T13:29:00.001+02:00</published><updated>2010-07-02T23:46:51.106+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hoy cumplo años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;45 para ser exacto. Y además los cumplo en Madrid, fuera de mi casa. Ayer noche lo celebré con mi hermana, que también cumplió los años dos días antes, y que por aquello de que mis padres no respetaron mucho la cuarentena postparto, durante dos días mi hermana y yo tenemos los mismos años. Nos fuimos a un restaruante vasco, y no pusimos ciegos de pinchitos, rioja y un chletón de Cebón. Chim-pom.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he hecho el autochecking de todos los años. Retengo esfínteres, luego la cosa no debe ser grave. No puedo comprobar si hay gatillazo, porque no tengo moza donde hacer la comprobación en estos momentos. Pero mi socio creo que aún está en relativa forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;45 no están mal porque no son ni 40 ni 50. Así que debo seguir teniendo veintitantos, que es la edad que tengo excepto cuando me miro en el espejo. Cada vez que lo miro se encarga de recordarme que ahí donde había pluma, hoy hay una preciosa pista de aterrizaje para moscas. Muy ecológico, además con este calorcito anticipado, pronto llegarán las muy cabronas. Que ya he oído por ahí que los mosquitos tigre están chupando más que Hacienda.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-6127086097193210585?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/6127086097193210585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=6127086097193210585&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6127086097193210585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/6127086097193210585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/05/hoy-cumplo-aos.html' title=''/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-1492666321662302418</id><published>2007-05-23T02:05:00.000+02:00</published><updated>2007-05-23T02:26:27.574+02:00</updated><title type='text'>Estudiando el CISM</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;No, si al final esto del Blog puede ser tan interesante como cualquier otra rutina diaria. Como por ejemplo la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;sentadita&lt;/span&gt; del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;inorodo&lt;/span&gt; matinal. Porque más vale vaciar preventivamente, que te coja el apretón delante un cliente, o de una reunión interminable. Así que ahí va la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;sentadita&lt;/span&gt; del blog de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me convenció para que me presentase al examen de certificación del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;CISM&lt;/span&gt;. Porque claro, como soy el jefe, predico con el ejemplo, y sumo una certificación más al total, que a la hora de presentar ofertas, todo suma. ¿Qué esto del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;CISM&lt;/span&gt;? Buena pregunta. A ver cojo el tocho manual que nos han suministrado (pagando, claro) para ver como explico yo que es esto. Tras 21 páginas de índices y gilipolleces, llego al capítulo 1, punto 1.1: DEFINICIÓN. Manda huevos, no define que es el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;CISM&lt;/span&gt;. Sigo leyendo, punto 1.2 OBJETIVOS. Nada, tonterías. Capítulo 1.3 TAREAS. Dice que un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;CISM&lt;/span&gt; tiene 8 tareas. Ya hemos avanzado, algo que no tiene definición pero tiene tareas. Punto 1.4 Conocimientos relacionados. 20 temas ... esto va a peor. Punto 1.3.2 Relación de las tareas con los conocimientos relacionados. Cuatro páginas &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;explicándolo&lt;/span&gt;. Vale tito.&lt;br /&gt;Basta de estudiar por hoy. No pienso estudiar una cosa que no se puede definir. Pretenden que me lea el tocho &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;enterito&lt;/span&gt;, 400 páginas de tareas, conocimientos y tareas relacionadas con conocimientos para tener una certificación que no puedo ni definir tan siquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué haré para aprobar el examen? No lo sé, ya lo pensare mañana, como decía Escarlata O'&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Hara&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-1492666321662302418?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/1492666321662302418/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=1492666321662302418&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/1492666321662302418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/1492666321662302418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/05/estudiando-el-cism.html' title='Estudiando el CISM'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5221160841427689778.post-25080411839446496</id><published>2007-05-21T18:48:00.000+02:00</published><updated>2007-06-26T12:52:01.117+02:00</updated><title type='text'>Por algo hay que empezar</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Como no soy del campo, no tengo barranco donde pegar cuatro gritos hasta quedarme afónico. Ni eco al que tocarle las narices. Así que por gentileza de los señores de Google, me permito crear mi barranco particular. Espero que el eco sea tan indulgente como el eco real de la gente del campo. Tal vez el eco se muestre en forma de almas errantes por estos mundos de Internet y quieran compartir gritos, chascarrillos y zarandajas. Serán todos bienvenidos. Menos mi jefe, que si me ve aquí, se acabó cualquier expectativa de aumento de sueldo. Ni mi familia, que se pensarán que estoy más sonado que "La Tomasa", la campana de la Catedral de la Santa Creu de Barcelona.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5221160841427689778-25080411839446496?l=luigitrue.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://luigitrue.blogspot.com/feeds/25080411839446496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5221160841427689778&amp;postID=25080411839446496&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/25080411839446496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5221160841427689778/posts/default/25080411839446496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://luigitrue.blogspot.com/2007/05/por-algo-hay-que-empezar.html' title='Por algo hay que empezar'/><author><name>Luigi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11494279089699014791</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='22' src='http://bp3.blogger.com/_jkM5XehM_Gs/Rq5_uFA_55I/AAAAAAAAABI/Cmh3QtV5FR0/s320/campana.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
